La ministra de educación suma puntos oscuros en su gestión. Al desorden generalizado que se observa en el área, donde la falta de transparencia es la regla, los cargos docentes se reparten como si fueran caramelos –con un criterio absolutamente discrecional- y el estado edilicio de las escuelas del interior es deplorable, ahora se suman las sospechas por corrupción en el manejo de los dineros públicos.
Grave denuncia contra Florencia Gelmetti por malversación de fondos públicos
La Ministra de Educación es señalada por solicitar mensualmente préstamos de la Dirección General de Administración (DGA) de tipo personal, sin especificar el motivo, por montos que rondan los 100 mil pesos. La denuncia la hizo el diputado provincial por la UCR, Jorge Rizzotti.
Florencia Gelmetti, es señalada hoy por solicitar mensualmente préstamos de la Dirección General de Administración (DGA) de tipo personal, sin especificar el motivo, por montos que rondan los 100 mil pesos.
A pesar de ser advertida por los funcionarios del área correspondiente, quienes le subrayaron a la ministra que su solicitud se encontraba totalmente fuera de la ley, la funcionaria procedió de todos modos.
Se desconoce el destino de esos fondos, pero dirigentes de la oposición sospechan que se trata de un modus operandi habitual utilizado para recaudar dinero. Así lo explicó el diputado provincial, Jorge Rizzotti.
“Más allá de todas las denuncias que se vienen haciendo en el Ministerio de Educación, en este caso es por manejo arbitral de fondos que son para asignaciones específicas, por ejemplo plata que viene para los comedores, es plata que viene de la Nación para algunos programas en donde la Ministra de Educación le solicita al área financiera del Gobierno anticipos en algunos casos de 50 mil pesos y en donde el personal a cargo informa que no se puede, que las normas administrativas como resolución del Tribunal de Cuentas impiden ese tipo de manejo y, a pesar de eso, la ministra ordena por escrito que se le dé la plata y que en algún momento y de alguna manera lo va a rendir”.
“También tenemos memorándums que ella envío al personal de la Tesorería para que se le entregue dinero, denuncias que hay cobros desde el mes denero hasta julio del 2015 de sumas entre 42 y 68 mil pesos que cobraba todos los meses por plata que ella necesitaba para gastar. Hay plata que ella pide, por ejemplo, para pagar su tarjeta y que ella dice que después va a ver cómo cubre ese gasto”, señaló Rizzotti.
Mientras la máxima funcionaria del Ministerio de Educación se ve envuelta en sospechas de corrupción, las comunidades educativas de toda la provincia salen a las rutas de manera constante para denunciar la precariedad de las escuelas y las pésimas condiciones en las que se educan sus hijos.
Al parecer, la explicación de todas las carencias que sufren los alumnos en el interior profundo de Jujuy se encuentra en el despilfarro que hacen los funcionarios de los dineros que, en definitiva, son para la gente.
A pesar de ser advertida por los funcionarios del área correspondiente, quienes le subrayaron a la ministra que su solicitud se encontraba totalmente fuera de la ley, la funcionaria procedió de todos modos.
Se desconoce el destino de esos fondos, pero dirigentes de la oposición sospechan que se trata de un modus operandi habitual utilizado para recaudar dinero. Así lo explicó el diputado provincial, Jorge Rizzotti.
“Más allá de todas las denuncias que se vienen haciendo en el Ministerio de Educación, en este caso es por manejo arbitral de fondos que son para asignaciones específicas, por ejemplo plata que viene para los comedores, es plata que viene de la Nación para algunos programas en donde la Ministra de Educación le solicita al área financiera del Gobierno anticipos en algunos casos de 50 mil pesos y en donde el personal a cargo informa que no se puede, que las normas administrativas como resolución del Tribunal de Cuentas impiden ese tipo de manejo y, a pesar de eso, la ministra ordena por escrito que se le dé la plata y que en algún momento y de alguna manera lo va a rendir”.
“También tenemos memorándums que ella envío al personal de la Tesorería para que se le entregue dinero, denuncias que hay cobros desde el mes denero hasta julio del 2015 de sumas entre 42 y 68 mil pesos que cobraba todos los meses por plata que ella necesitaba para gastar. Hay plata que ella pide, por ejemplo, para pagar su tarjeta y que ella dice que después va a ver cómo cubre ese gasto”, señaló Rizzotti.
Mientras la máxima funcionaria del Ministerio de Educación se ve envuelta en sospechas de corrupción, las comunidades educativas de toda la provincia salen a las rutas de manera constante para denunciar la precariedad de las escuelas y las pésimas condiciones en las que se educan sus hijos.
Al parecer, la explicación de todas las carencias que sufren los alumnos en el interior profundo de Jujuy se encuentra en el despilfarro que hacen los funcionarios de los dineros que, en definitiva, son para la gente.

