Como sucede con la mayoría de las historias virales, las opiniones en contra o a favor de algún tuit suelen generar grietas inesperadas de los temas menos pensados. En esta oportunidad, el debate se generó alrededor del precio que un usuario pagó por una cena para dos personas en un restaurante jujeño.
¿Es caro o barato? El ticket de una cena para dos en Jujuy generó debate
El valor de lo abonado por un comensal en un restaurante jujeño desató una grieta entre sus seguidores de Twitter. Pagó $2.180 por humitas, papas, ensalada de rúcula, limonada y quesillo, ¿te parece bien?
“Cena para dos en un gran restaurante de Jujuy. Anonadado”, escribió el usuario @cokilitvin junto con una foto del ticket.
Además del valor de los cubiertos ($70 por persona), el desglose incluía: una humita ($370), papas a la huancaína ($460), limonada ($300), ensalada de rúcula ($460) y quesillo con cayote ($450). En total, el monto que Jorge Litvin tuvo que abonar fue de $2180. Y a partir de allí, comenzó la discusión.
Si bien en un primer momento muchos tuiteros pensaron que el comensal se estaba quejando por el precio del menú y lo criticaron con dureza, hubo otros que alertaron que se trataba de un precio bajo como consecuencia de los platos elegidos; donde no había ni carne ni pollo.
“Fijate lo que pediste. Papas, ensalada y una humita. Entre dos comieron la guarnición de un ser humano de bien”; “Carísimo por un par de choclos, unas papas, rúcula y agua con limón. Lo más caro ahí fue el parmesano”; “Barato sí, pero eso no parece cena. Es una entrada”; “La próxima probá de comer el plato principal. Igual es barata la entrada que comieron”; “Pero no comiste nada, ensalada, queso quesillo, limonada.!! Un pajarito comiendo!!!”; y “Es económico porque no pidieron ningún plato de cocina”, fueron algunas de las respuestas que recibió Jorge.
Alertado por los comentarios, el comensal tuvo que salir a aclarar que estaba “anonadado” por el precio insignificante que abonó por la cena. “Twitter requiere aclaraciones: anonadado por lo barato, no comemos carne ni tomamos alcohol, la limonada era una jarra, las porciones del bodegón eran súper abundantes y el mozo -desinteresadamente- nos recomendó que no pidamos más que eso y estuvo perfecto. Vengan al norte”, recomendó en otro tuit.
Lo que siguió a continuación fue una especie de catarsis de los usuarios, que compararon los precios que se pagan para comer en el interior del país con los de la Ciudad de Buenos Aires.
Mientras que @jac09LRJ opinó de manera similar: “Es un regalo hermano, hay gente muy pelodura que no entiende un pomo, opinan xq es gratis... Anda a cenar en BsAs o Rosario y contame”.
Otros en cambio, relataron experiencias parecidas que tuvieron en otras provincias, donde los precios de los bodegones distan mucho de los que se cobran en restaurantes porteños. “Estoy en Tucumán y me pasó lo mismo”, contó @FlorGuinda. Mientras que @Caro_Navarro33 asintió: “Vivo en chilecito La Rioja y es re barato comer acá”.
Tres días después de haber publicado su experiencia, Jorge sigue recibiendo un aluvión de comentarios, likes y retuits.

