Egresan los primeros Técnicos Superiores en Desarrollo Indígena
Este viernes a las 16.00 en dependencias del GAM 5 se desarrollará el acto de colación de los primeros Técnicos Superiores en Desarrollo Indígena que egresan del Instituto de Educación Superior Intercultural “Gloria Pérez”.
Esta experiencia educativa dio inicio en el 2010 a partir de una iniciativa del Consejo de Organizaciones Aborígenes de Jujuy, con la cooperación alemana de WFD –en el marco del proyecto Participación indígena en el Desarrollo de Jujuy- y en articulación con el Ministerio de Educación de la Provincia.
La oferta educativa del IESI “Gloria Pérez” está destinada a pueblos indígenas y es la primera en su tipo en Argentina, por lo que se ha convertido en una experiencia modelo en la región y el país.
La Rectora del Instituto “Gloria Pérez” y Coordinadora General del COAJ, Natalia Sarapura, explicó que esta experiencia educativa busca revertir las desigualdades en el acceso a la educación superior que afectaron a los pueblos indígenas. “Constituye una oportunidad de formación para hombres y mujeres que desde el conocimiento propio y ancestral se abren al mundo para aportar la visión de un desarrollo con identidad” destacó.
Natalia Sarapura precisó que esta carrera “es el resultado de un extenso proceso desarrollado por el COAJ durante más de dos décadas, donde se consolidó la visión del derecho al conocimiento propio como base del desarrollo”. La institución que implementa la carrera lleva el nombre de la Campita Guazú Gloria Pérez, una líder guaraní que realizó un aporte fundamental para la reconstitución de su pueblo. “La memoria de nuestra Campita Guazu alumbra esta experiencia inédita que es además una acción de reparación histórica y de afirmación positiva” resaltó.
La Tecnicatura Superior en Desarrollo Indígena tiene como objetivos aumentar las capacidades técnicas y políticas de las comunidades indígenas en el área rural de la provincia de Jujuy, formando recursos humanos capaces de promover proyectos de desarrollo enraizados en su cultura y cosmovisión. Pero además también busca “empoderar a líderes indígenas y fortalecer sus capacidades de interlocución, incidencia y transformación, para que sean actores protagónicos y ciudadanos activos”.
“Es decir –sintetizó Sarapura- formamos técnicos capaces de impulsar proyectos de desarrollo con identidad y generar nuevas oportunidades para los pueblos indígenas desde el paradigma del buen vivir”.
Los Técnicos Superiores en Desarrollo Indígena que egresan hoy están capacitados para insertarse en espacios ocupacionales tales como: organismos oficiales internacionales, nacionales, provinciales y/o municipales responsables de la promoción del desarrollo local o de la formulación de políticas para los Pueblos Indígenas; empresas e Instituciones de la sociedad que tengan una política de respeto de lo comunitario y de los derechos de los Pueblos Indígenas y sustenten sus acciones en una ideología participativa y en organizaciones de la sociedad civil que tengan como objetivo la promoción del desarrollo, así como en organizaciones Indígenas internacionales, nacionales, provinciales y / o municipales.
La primera cohorte de técnicos
La primera cohorte de Técnicos en Desarrollo Indígena que egresará este viernes, está integrada por 200 hombres y mujeres que provienen de 163 comunidades indígenas, pertenecientes a los siete pueblos que habitan la provincia: kollas, atacamas, ava guaraníes, ocloyas, omaguacas, tilián y quechuas.
Sus edades oscilan entre los 18 y los 72 años. Es decir, las aulas son un espacio para diálogo intergeneracional. Los pueblos indígenas tienen una alta valoración de los adultos mayores que tienen un rol central en la transmisión cultural y son portadores de sabidurías.
Hay que destacar que el 60% de los alumnos son mujeres. La Tecnicatura se ha convertido en una oportunidad para revertir la discriminación que les ha impedido el acceso a la educación, y es por ello, una herramienta para avanzar hacia la equidad de género en las comunidades.
Un 40% de los alumnos al inscribirse en la carrera no contaba con un título secundario, razón por la cual tuvieron que participar de instancias de nivelación que les permitió compensar los défictis generados por la falta de acceso a estudios medios. Este dato sirve para señalar que la Tecnicatura constituye un espacio inclusivo que recupera a alumnos indígenas que han sido expulsados del sistema y que no han tenido oportunidades para acceder a mayores niveles de formación.
En todos los casos, son hombres y mujeres que realizan un importante esfuerzo para estudiar, compatiblizando el tiempo de formación, con sus responsabilidades comunitarias, laborales y familiares.

