Amparo contra la suba del boleto y demanda penal contra el Intendente
La parsimonia habitual de la feria judicial se verá alterada cuando partidos políticos, vecinalistas y asociaciones de defensa de consumidor se presenten hoy ante los tribunales para presentar un amparo que frene el aumento del boleto y una demanda penal contra el intendente Jorge por desobediencia judicial.
El decretazo municipal tomó por sorpresa a muchos que esperaban ansiosos febrero, para que se reanuden las audiencias con el juez Fernando Raúl Pedicone de la Sala II del Tribunal Contencioso y Administrativo, que en diciembre ordenó que las partes se abstuvieran de realizar alguna acción referida al aumento del boleto hasta tanto se resuelva la cuestión de fondo. A pesar de esto el jefe comunal con un Decreto de Necesidad y Urgencia cedió ante los empresarios y dispuso que a partir del sábado el boleto pasase a costar los 5 pesos prometidos a los transportistas.
Legisladores del Frente Unidos y Organizados, además de diferentes asociaciones de defensa del consumidor se presentarán a primera hora en los tribunales locales, primero con un amparo que será presentado en la Cámara Civil y Comercial y Tribunal Contencioso y Administrativo a cargo del juez Alejandro Hugo Domínguez. Este amparo que deberá ser resuelto por el magistrado en la misma jornada, atento a que el sábado entra en vigencia el decretazo, pretende frenar el aumento, atendiendo que no solo está en vigencia la orden de Pedicone, sino que además es facultad exclusiva de los concejales fijar las tarifas de los servicios públicos
Este amparo también refleja algunas cuestiones que fueron reflejadas en el escrito a Pedicone, como por ejemplo la falta de cumplimiento a la ordenanza que obligaba a la realización de una audiencia pública; esta paso previo a cualquier aumento claramente no fue cumplimentado por la administración municipal, aunque desde la avenida Éxodo se pretenda disimular esta mora con una convocatoria a opinar vía email.
El juez Domínguez deberá resolver el amparo antes de que entre en vigencia el aumento, caso contrario será muy complicado retrotraer todo hasta diciembre de 2014.
Mientras tanto en la ventanilla de la Cámara Civil y Comercial y Tribunal Contencioso y Administrativo a cargo del juez Antonio Llermanos, los letrados de los demandantes presentarán una denuncia penal contra el intendente Raúl Jorge por desobediencia judicial, en el convencimiento de que el jefe comunal no se allanó a la decisión de Pedicone y unilateralmente emitió el decretazo.
Además de la desobediencia judicial, esta demanda también incluirá la figura de incumplimiento a los deberes de funcionario público, ya que en la Carta Municipal, se establece taxativamente que los aumentos de tarifa son facultad exclusiva del Concejo Deliberante.
En caso de que el juez en lo Contencioso y Administrativo haga lugar al amparo, será el segundo revés judicial para la comuna, lo que indudablemente desatará infinidad de reproches que hasta el momento estaban guardados, pero esta vez producirán un cisma político en las huestes radicales.
Fuentes confiables, aseguraron a Jujuy al Momento que el intendente Jorge se vio forzado a emitir el decreto, presionado por los acólitos a Gerardo Morales, quienes entienden que este es el momento calendario para que el “Chuli” pague los costos políticos.
"Vos tenés que firmar el decreto ahora; vas a pagar el costo político pero no te preocupes, después vemos con Gerardo cómo levantamos de nuevo tu imagen..." fue el mensaje que transmitieron los voceros de Morales.
En el edificio municipal se comenta a viva voz que fue muy duro para Jorge rubricar el decreto, convencido de que el costo político lo paga solamente él y que esta medida solamente sirve para continuar fortaleciendo la relación del aspirante a la gobernación con algunos empresarios del trasporte.
Solamente Lisandro Aguiar salió a poner la cara por Jorge, esgrimiendo débiles argumentos, mientras que los chulistas químicamente puros insisten en que Gerardo Morales también salga públicamente a respaldar a la gestión, y de esa manera socializar el costo político.
Al difícil y complicado frente externo, ahora los radicales deben atender el frente interno, donde cada orden de Gerardo Morales deja un tendal de heridos y desencantados.
En la intendencia capitalina, ya comenzaron a rondar nuevamente los viejos fantasmas de las traiciones.

