Agua de Los Andes otra vez en la mira
Pese a que la tarifa experimentó subas de hasta un 290% desde el año 2010, el servicio que reciben los usuarios continúa evidenciando serias falencias.
Como es de público conocimiento, días pasados un acueducto ubicado en el río grande, a 8 metros de profundidad, en las cercanías del barrio Los Perales, habría sufrido una rotura que dejó sin agua al menos a seis barrios en el sector norte de la capital.
Si bien el servicio se está restableciendo, en las últimas horas muchos usuarios aún permanecían sin el líquido elemental.
El episodio, pone una vez más en foco la calidad del servicio que presta la empresa, cuyo directorio está integrada por el Estado provincial en sociedad con capitales privados.
Una auditoría, realizada en 2010 por la Universidad Nacional de Jujuy, concluyó que la ineficiencia con la que se administra Agua de los Andes es una de las claves para entender el mal servicio.
Con aproximadamente 170 mil usuarios en toda la provincia, la empresa se ve imposibilitada, según el mencionado informe, de saber con exactitud cuál es el consumo real de sus clientes, ya que carece de medidores en gran parte de la provincia.
Asimismo, el 70 % de las válvulas reguladoras de los afluentes de agua no funciona, por lo cual la presión varía según la zona. Esto hace que en localidades de El Ramal, como San Pedro y Libertador, sea frecuente la interrupción del servicio, aún en las épocas más calurosas del año.
Las autoridades de la empresa, ante una nueva contingencia, se limitaron a difundir un breve comunicado donde no se informa acerca de las causas de un nuevo desperfecto en sus instalaciones. Tampoco se conoce acerca del plan de inversión que lleva adelante Agua de Los Andes después de los sucesivos aumentos de tarifas obtenidos tras la audiencia pública de 2010.
Se estima que la recaudación anual ascendería a los 146 millones de pesos en esta empresa, que es en parte, patrimonio de todos los jujeños ¿de qué manera redunda tamaña cifra en beneficios para los usuarios?
El reclamo de los vecinos
Mientras la empresa da explicaciones y las altas temperaturas se hacen sentir, los vecinos reclaman por la falta de agua.
Una comerciante de calle Las Vicuñas tiene una pollería y tuvo que cerrar en varias oportunidades, durante estos días, por la falta de higiene. Estos días fueron fatales porque el agua es esencial para este tipo de negocios. “No pude trabajar bien; dos días no pude limpiar porque daban nos daban el agua a la mañana y a la tarde la cortaban, así que para mí fue perjudicial en cuanto al trabajo”, dijo la mujer.
Muchos vecinos se mostraron indignados y resignados, otros tuvieron que ir a casa de familiares ante la falta de agua durante el fin de semana.
Marisa, ama de casa, dijo a nuestra emisora: “El problema es que durante esta época de calor, falta agua porque hay más consumo. La ciudad ha crecido y no hubo obras. Ahora hemos tenido cortes pero casi todos los veranos pasa lo mismo. Hay días en que no hay presión y que hay que juntar agua a la noche y llenar los tanques”.

