Camila López es una joven de 25 años que sólo usa su bicicleta para recorrer la cancha que queda a metros de su casa, en avenida Valle Grande, y otros pocos lugares del barrio Alto Comedero. No puede ir más lejos y no porque ella no lo quiera, sino que se lo impide la falta de una infraestructura adecuada, bicisendas o lugares específicos demarcados, la falta de semáforos en algunas avenidas e iluminación en calles y otras condiciones que le brinden seguridad.
A comparación de otras provincias, en Jujuy no se incentiva el activismo ciclista
El relato de una joven de Alto Comedero desnudó la falta de políticas públicas que acompañen a aquellas personas que deseen utilizar como medio de transporte a la bicicleta, una forma de cuidar la salud, prevenir problemas de tráfico y evitar la contaminación al ambiente. Un claro ejemplo de ello es la ONG "Bici-bles" de Salta que, gracias a sus años de labor logró crear activistas que usan los rodados para trasladarse y llevar a sus hijos incorporándoles asientos. Esto no hubiera sido posible sin la participación ciudadana y el aporte del municipio con obras de infraestructura, tales como ciclovías, bicisendas y estacionamientos.
Sabe que hay algunos, pocos, vecinos que se trasladan a esos puntos de la ciudad a los que ella no va, pero que comentan los riesgos a los que se encuentran expuestos por estas carencias de infraestructura y, sobre todo, por la falta de educación vial de automovilistas y motociclistas que circulan a gran velocidad y muchas veces no tienen en cuenta a los indefensos ciclistas.
Este breve relato es representativo de lo que atraviesan muchos ciudadanos que advierten la falta de políticas públicas que acompañen a quienes quieren utilizar como medio de transporte la bicicleta, una forma de cuidar la salud, prevenir problemas de tráfico, evitar la contaminación al ambiente, reduciendo las emisiones de carbono que genera el transporte. Además ahorrar en combustible y mantenimiento del auto, o boleto de colectivo.
A menos de 120 kilómetros, en la capital de la provincia de Salta, se vive una realidad totalmente distinta, por lo menos en lo que hace a la promoción y colaboración para el mayor uso de la bicicleta. Principalmente porque hay organizaciones que realizan acciones en ese sentido y, además, algunos municipios trabajan con ellas de forma conjunta. Está el ejemplo de la ONG “Bici-bles” que gracias a sus años de labor e insistencia logró crear activistas que difunden los beneficios de la bicicleta, la usan para trasladarse y también llevan a sus hijos incorporándoles rodados de carga o solo asientos.
Sus integrantes dijeron que no necesitan contratar un seguro específico ni gastar en combustible y otros repuestos carísimos de los autos. Tampoco causan o sufren accidentes graves. Cuidan su salud y al medioambiente. Pero destacaron que esto no hubiera sido posible sin la participación ciudadana y el aporte del municipio con obras de infraestructura, tales como ciclovías, bicisendas y estacionamiento de rodados. En avenida Belgrano de la vecina capital antes habían autos estacionados, hoy hay bastidores para bicicletas. Incluso en otras ciudades más grandes del mundo se sabe que se están dando cada vez más espacios exclusivos para los rodados, por el incentivo que se les quiere dar.
Desde la ONG contaron que en una oportunidad averiguaron el alcance de esta iniciativa entre las autoridades de Jujuy o si hay alguna fundación que trabaje en el tema, pero dijo que no se pudo encontrar nada ni a nadie que la impulse.
Algo que sorprende, si de estadísticas se trata, es que el riesgo de sufrir un accidente en bicicleta es menor que las probabilidades de tener uno en vehículos. Los ciclistas urbanos también corren menos riesgos que peatones o motoristas.
Mientras tanto para la jovencita de Alto Comedero, esa diferencia entre ambas jurisdicciones pone en evidencia la contradicción de un gobierno municipal que por un lado fomenta el uso del transporte público, pero cada vez el servicio que brinda es peor, con falta de unidades y comodidades, y también por el alto costo del boleto.
Y aunque el anhelo de muchos es poder manejarse en bicicleta para llegar al trabajo, llevar al hijo a la escuela o simplemente pasear sin correr mayores riesgos, lamentablemente eso sólo ocurre en otras ciudades del país.

