El exgobernador de Jujuy, Gerardo Morales, no solo dejó una provincia sumida en la pobreza, con más del 60% de su población viviendo en condiciones precarias y más del 20% en la indigencia, sino que ahora pretende retomar protagonismo político utilizando la misma estrategia que lo llevó a consolidar su poder: el espectáculo y la autocomplacencia