Cabe recordar que hasta el momento, la explotación de tragamonedas junto a la tómbola, y el cobro de aranceles por bingos y rifas conformaban la totalidad de ingresos de esa entidad.
Tal es así que en una medida de intentar tapar las irregularidades, el gobierno envió a la Legislatura un proyecto para la creación del “Instituto Provincial de Juegos de Azar de Jujuy". El mismo tiene por objeto la regulación, autorización, organización, dirección, administración, control, fiscalización y explotación de los juegos de azar y de apuestas mutuas y actividades conexas.
Consultado al respecto, Néstor Martiarena licenciado en psicología y especialista en drogodependencias en la Universidad Nacional de Tucumán dijo que la ludopatía ya está considerada como una adicción y trastorno mental, por lo que lejos de fomentarla, el gobierno provincial debería aumentar los controles en las casas de juegos.
Además de mejorar la legislación al respecto e invertir en políticas públicas que refuercen la prevención.
El problema del juego y la falta de controles, la mirada de un especialista
Sobre la ludopatía, Martiarena expuso: “En el campo de las adicciones se habla de adicciones con sustancias y sin sustancias. En este sentido se las ha incluido a las adicciones conductuales y psicológicas en los manuales de salud mental. En el actual manual mundial se incluye como trastorno por juego de apuesta como un trastorno adictivo y psicológico”.
“Hace falta no solo legislación, que hay pero muy poca debería profundizarse para prevenir este consumo problemática. Entonces es fundamental trabajar y fortalecer la prevención, con reglamentaciones que de alguna manera eviten la adquisición de estos hábitos problemáticos en menores de edad, reglamentar los horarios de las casas de juego, que haya controles de bebidas alcohólicas en esas casas, que haya psicólogos o acompañantes terapéuticos formados”, enfatizó el psicólogo.
A nivel país, el juego de azar paga altísimos impuestos, situación que no ocurre en Jujuy donde de hecho redujeron la carga tributaria, en relación a ello el referente indicó: “El Estado obtiene un canon casi ridículo por máquina y no se analiza el efecto económico sobre la sociedad ya que provoca esta conducta por ejemplo llevar a la ruina económica a varias familias”.
“Genera enormes perjuicios económicos, en todas las clases sociales. El síndrome de abstinencia les provoca seguir jugando”, añadió.
¿Qué tendría que hacer Jujuy con el juego? “Sin dudas mejorar la legislación y faltan políticas públicas, invertir en prevención y en el tratamiento”, respondió.