Las imágenes satelitales enseñan una notable disminución de emisiones de dióxido de nitrógeno, este contaminante es una de las principales sustancias nocivas que expulsan los vehículos. El efecto se aprecia en el norte de Italia, coincidiendo con la cuarentena obligatoria decretada por el gobierno de dicho país para frenar la propagación del coronavirus.
Algo similar ocurre en China y en lo más probable es que el efecto se replique en ciudades europeas. Cabe resaltar que en la concentración y dispersión de los contaminantes influyen muchas las condiciones meteorológicas, como lluvia y viento.
“La disminución de las emisiones de dióxido de nitrógeno sobre el valle del Po, en el norte de Italia, es especialmente llamativa. Aunque podría haber ligeras variaciones en los datos debido a la capa de nubes y el tiempo cambiante -añade-, estamos seguros de que la reducción en las emisiones que puede observarse coincide con las medidas de contención de Italia, que han provocado una reducción del tráfico y las actividades industriales”, indicó Claus Zehner, responsable de la misión Sentinel-5P de Copernicus para la ESA.
La disminución del turismo también provocó efectos positivos. Después de días sin presencia humana, a causa del aislamiento obligatorio, los canales de Venecia lucen cada vez más cristalinos y por primera vez en mucho tiempo se puede contemplar a los peces, cisnes y patos.
Además, en el tercer día de cuarentena los jabalíes aparecen de a poco en la ciudad junto a sus crías, imágenes esperanzadoras en una nube de preocupación y ansiedad.
FUENTE: La Nación.