El fallo estuvo fuertemente respaldado por el contundente caudal probatorio presentado a lo largo del debate por el fiscal Matías Mora y el abogado querellante Ricardo Adasme, en representación de la familia de la víctima.
Amenazas estremecedoras
Uno de los puntos más determinantes para el tribunal radicó en las declaraciones de los vecinos que acudieron a auxiliar a Tarifa tras el feroz ataque con arma blanca ocurrido en el barrio El Sauzal de La Mendieta.
Bajo juramento, los testigos confirmaron que, mientras la víctima yacía herida en la vía pública, el agresor lo amedrentó a viva voz antes de huir del lugar: "Si no te morís ahora, te voy a buscar y encontrar para ahí sí matarte". Esa manifestación de extrema crueldad, sumada a la emboscada que sufrió la víctima en la puerta de su vivienda sobre la calle Laura de Itchard, complicó de forma irreversible la situación procesal del imputado.
Heridas certeras y letales
A las macabras amenazas se le sumó la evidencia científica aportada en la recta final del debate. La autopsia presentada por el médico forense detalló la gravedad de las puñaladas infligidas en la zona abdominal de Tarifa.
Según el informe técnico, las estocadas fueron de tal precisión y violencia que le provocaron al hombre una hemorragia masiva e irreversible. A pesar de los esfuerzos de los testigos que lograron subirlo a una ambulancia hacia el Hospital Paterson y su posterior derivación de urgencia al Hospital Pablo Soria, el cuadro derivó en su fallecimiento pocas horas después.
Tras la finalización de los alegatos de clausura en esta jornada, los magistrados desecharon las pretensiones de la defensa técnica ejercida por el letrado Oscar Baigorri y dictaron la condena de 13 años de cárcel, disponiendo el cumplimiento efectivo de la pena para Hurtado.
Foto: Tribunal del juicio.