El Tribunal en lo Criminal, integrado por los jueces Mario Ramón Puig, Martín de Athayde Moncorvo y Elio Luciano Yapura, dio lugar de manera íntegra al requerimiento formulado por la agente fiscal María Emilia Curtem Haquim, titular de la Fiscalía Especializada en Violencia de Género, Violencia Sexual e Intrafamiliar N° 3 del Ministerio Público de la Acusación.
Una década de aberraciones
Durante el debate oral, la representación fiscal logró acreditar de manera contundente que el imputado, identificado mediante sus iniciales V.D.J., llevó a cabo los aberrantes hechos de manera sostenida entre los años 2013 y 2024, teniendo entre sus víctimas a dos de sus propios hijos.
El plexo probatorio presentado por el MPA derivó en la condena por un amplio abanico de figuras penales que incluyeron abuso sexual gravemente ultrajante (agravado por el vínculo, la convivencia y la guarda), abuso sexual simple, corrupción de menores, amenazas coactivas y amenazas coactivas agravadas por el uso de armas.
Asimismo, la investigación judicial alcanzó el ámbito del ciberdelito al comprobarse que el acusado incurrió en la producción de representaciones de partes genitales de menores de 18 años y en la tenencia de pornografía infantil.
Con esta resolución, la Justicia sienta un precedente de protección decisivo para la infancia, ratificando la severidad de las penas ante casos de extrema vulneración de derechos en el ámbito intrafamiliar.