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La Navidad que pausó una guerra

Trincheras, frío, fútbol y villancicos son los elementos que formaron, tal vez, uno de los festejos navideños más conmovedores de la historia.

24 de diciembre de 1914, pleno frente occidental, entre el frío, neblina y balas, la Primera Guerra Mundial decidió poner una pausa obligatoria, ¿la causa? Navidad. Este festejo que profesa felicidad contrasta duramente con una guerra, pero en esa ocasión fue más fuerte que la violencia.

“Noche de paz, noche de amor” es el nombre del villancico que se hizo escuchar tanto en las trincheras alemanas como en las inglesas. Obviamente, cada uno en su propio dialecto, pero a la par en el sentimiento. Se decoraron, como pudieron, las trincheras y el gesto espontáneo del bando alemán, al que se le unió el de los aliados, hizo que se cree este capítulo imborrable en la historia.

Como en toda Nochebuena los regalos no podían faltar, y en el frente no hubo excepción. En lo que se llama “tierra de nadie”, que es un término utilizado para designar el terreno que no se encuentra ocupado o está disputado por varias facciones, se produjo el primer encuentro entre las tropas de Alemania e Inglaterra. Pasaron de intercambiar balas a regalos. Whisky, cigarrillos y lo que tenían al alcance fueron los presentes.

Terminaron de afianzar este sentimiento navideño con el deporte. Específicamente el fútbol. Esta disciplina creada por los ingleses no dejó ajeno a los alemanes y solamente con una pelota como premio, se terminó de cerrar este increíble festejo en el frío belga.

El momento, que luego se denominó la “Tregua de Navidad”, ocurrió en Ypres, Bélgica. Como un efecto dominó se fue propagando por todo el frente occidental. Incluso se cree que en algunos lugares se extendió hasta año nuevo y febrero, donde las fuerzas necesitaban un alto al fuego.

Este capítulo emocionante fue retratado en distintos ámbitos, tanto en la literatura como en el cine.

En el año 2005 salió la película alemana “Joyeux Noël” (Feliz Navidad), donde el director Christian Carion recrea la historia ocurrida en 1914.

Se escribieron varios libros sobre la "Tregua de Navidad", donde Silent Night: The Story of the World War I Christmas Truce de Stanley Weintraub relata el hecho en primera persona. 

La tregua fue también recordada en el vídeo de Paul McCartney, Pipes of Peace, de 1983.

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