Hallaron a un ex veterano al que daban por desaparecido
El ex combatiente de Malvinas, fue hallado de manera fortuita por sus antiguos compañeros, en completo estado de abandono , en Entre Ríos.
Francisco Fherenbacher tiene 57 años, se desempeñó como maquinista en el destructor ARA Comodoro Py durante la guerra de Malvinas y su paradero era desconocido hasta hace poco tiempo según confirmaron integrantes del Centro de ex Combatientes de Malvinas de Concordia.
El cabo 1ª de la Armada fue encontrado de manera casual por otros ex soldados en una quinta abandonada cercana a la localidad de La Criolla, según dijeron integrantes del Centro de ex Combatientes de Malvinas de Concordia.
Fherenbacher figuraba en los registros como desaparecido y sus antiguos camaradas no descartaban que se hubiera suicidado. La noticia comenzó a gestarse cuando las autoridades de una escuela de La Criolla decidieron ponerle el nombre de un ex combatiente de Malvinas a una de sus aulas. En charla con Diario Río Uruguay, el titular del Centro de Ex Combatientes de Malvinas de Concordia, Guillermo Pérez, contó que comenzaron a preguntar entre los alumnos si alguien conocía a algún veterano y uno de los jóvenes dijo "Al único que conozco es Fherenbacher, pero es veterano de guerra únicamente cuando está loco".
Allí comenzó la búsqueda que finalizó con el reencuentro con su antiguo compañero, un hombre ermitaño que vive solo en una vieja quinta abandonad en medio del campo. Los vecinos del lugar contaron que el veterano vivía en la más absoluta pobreza, y tenía las facultades mentales alteradas.
Durante años sus compañeros del buque destructor de la Armada Comodoro Py lo buscaron si resultados positivos, ya que lo tenían registrado con un domicilio en la provincia de Corrientes. Luego de la guerra Fherenbacher no volvió a la ciudad donde vivía al momento de alistarse en la Armada, sino que había regresado a su lugar de nacimiento en la zona rural de Concordia.
El hombre, de origen alemán, era uno de los pocos ex combatientes del conflicto armado del que se desconocía su paradero. "Muchas veces no sabemos si se suicidaron o porque no han querido tener ningún tipo de contacto o recuerdo de la guerra", sostuvo Guillermo Pérez.
Con serios trastornos mentales, Fherembacher vive, según Pérez, “sin luz, sin nada, inclusive sin agua porque tiene que hacer unos kilómetros para buscar un balde de agua y come porque un hermano le lleva la comida, porque después vive solo ahí en el monte".
Durante la charla con sus compañeros, el ex combatiente contó que luego de la guerra le costó mucho sobreponerse a las secuelas del conflicto armado y que no hablaba del tema con nadie..
"Yo no decía que era combatiente, porque no me quiero acordar. Los vecinos sabían que estuve en la Marina, pero no que estuve en Malvinas. Pero cuando yo lo decía no me creían, ahora van a tener que creer sí o sí", dijo Fherenbacher, en un momento de lucidez a Diario Río Uruguay.
El emotivo reencuentro no sólo sirvió para que el hombre rompiera su aislamiento de tantos años sino que ahora, a raíz de la trascendencia mediática que ha cobrado su caso, se está tramitando su pensión de ex combatiente y la obra social que le corresponde.

