Jujuy: el boleto urbano será el más caro del NOA
El pasado 29 de noviembre los concejales capitalinos aprobaron, entre otros aumentos, el del boleto urbano de pasajeros.
Según el relevamiento que pudo hacer JujuyAlMomento, estos serían los precios en:
> Salta: $11,95, pero aún faltan aumentos y cerrarán el año a $12,95.
> Tucumán: $15,50.
> Catamarca: $10,80, falta un aumento y se irá a $14,90.
> Buenos Aires: $13 (viajes de menos de 3 km); en enero costaba $6.
> Bahía Blanca: $18,95
> Córdoba: $17,22.
> Rosario: $18,28.
> La Rioja: $12.
> Bariloche: $16,20.
> Neuquén: $21,50.
> Viedma: $16,20.
> General Roca: $17,50.
De acuerdo al relevamiento de este medio, el aumento de enero dejaría a la provincia con el precio del boleto urbano más caro de la región NOA.
Es conocido el argumento de los empresarios del sector para justificar el incremento del boleto. Se apoyan en que los combustibles aumentaron. Además, hacen referencia a que el tarifazo es necesario para poder pagar el salario de los choferes y mantener la planta de trabajadores.
Ante esto, cabe preguntarse qué necesidades ponderan los concejales: ¿la de los usuarios o los empresarios?
Los reclamos de la gente son reiterados: “aumenta el boleto pero el servicio sigue siendo de pésima calidad”.
Es que la mayor parte de la actividad laboral se concentra en el centro de la ciudad y son innumerables los usuarios que día a día viajan desde los distintos barrios periféricos y deben hacerlo en unidades en mal estado, muchas veces poco higiénicas.
Además, también denuncian que la frecuencia no es la óptima, cosa que se acentúa en días no laborables u horarios que no son pico.
Por otra parte, las empresas no cumplen con prestar un servicio adecuado para personas discapacitadas y solo hay un puñado de unidades adaptadas para ellas.
Esto dejaría entrever que los concejales que votaron el incremento del boleto hicieron caso a ciertas necesidades por sobre otras y de lo cual los perjudicados son los usuarios de todos los días, que deberán pagar más pero seguirán viajando en las mismas condiciones a pesar de que todo el proceso fue cuestionado desde distintos sectores, ya sea porque "los estudios de costos estaban incompletos" o por desacuerdos con la modalidad de audiencia pública.