La estrategia del gobierno nacional se basa en cumplir con la recomendación del aislamiento social preventivo y obligatorio de modo tal que se mantenga medianamente controlado el número de caso y no colapse el frágil sistema de salud de nuestro país.
Pero en medio de esta guerra, hay otras víctimas además de los contagiados y los muertos por el virus: los comerciantes, las pymes, los profesionales independientes y todo aquel no puede darse el lujo de parar por dos semanas.
En las estaciones de servicio de Jujuy se habla de una caída en la actividad de entre el 80 y 90 % y los panderos también dan cuenta de una drástica disminución del consumo. Las agencias de viaje simplemente cerraron sus puertas y los taxistas tuvieron que readecuar su modalidad de trabajo para hacer deliverys. Como estos casos hay muchos más.
En el plano nacional, el grupo Techint anunció que despedirá a 1.450 empleados de su empresa constructora por la imposibilidad de continuar con las obras por la cuarentena, ante lo cual el Gobierno y la Uocra negocian a contrarreloj para evitar las desvinculaciones.
Las consultoras privadas hablan de 12 millones de puestos de trabajo en riesgo entre formales e informales.
Consultado sobre la decisión del gobierno de prolongar la cuarentena, Lucas Dapena, economista jefe de la Fundación Mediterránea para el NOA, pidió que se contemplen las consecuencias que esto traerá aparejado.
Hay una situación económica muy complicada. Argentina ya venía con muchos problemas. Ya veníamos con el problema de que el estado gasta más de lo que entra Hay una situación económica muy complicada. Argentina ya venía con muchos problemas. Ya veníamos con el problema de que el estado gasta más de lo que entra
“El sector privado y el sector productivo son los más complicados”, indicó.
Dapena consideró que debería haber un comité de crisis económica en Jujuy y en el país. La idea, señaló, es diseñar un paquete de medidas para aplicar tras la pandemia.
Hay problemas económicos que ahora mismo tienen que ir siendo atendidos.