Hay acuerdo mayoritario en respetar las medidas de aislamiento que ya llevan más de un mes y tanto el presidente Alberto Fernández como el gobernador Gerardo Morales gozan de altos índices de popularidad por haber avanzado en ese sentido.
Parar todas las actividades de la ciudadanía vale la pena, entonces, aunque eso tenga consecuencias profundas en la ya rezagada economía nacional y provincial.
En ese marco, el gobierno nacional decidió compensar, en parte, los recursos que los distintos actores económicos perdieron por la cuarentena obligada y repartió asistencia de diferente tipo.
Los $10.000 para monotributistas, trabajadores informales y beneficiarios de planes sociales, más la asignación de recursos a pymes para pagar salarios aparecen entre las más fuertes del medio centenar de medidas que emergen de Casa Rosada.
Sin embargo, en Jujuy buena parte de los autónomos expresan con preocupación que la ayuda, aunque valorada, es insuficiente y miran hacia calle San Martín 450, dónde se ubica Casa de Gobierno.
La gestión provincial, con el liderazgo absoluto de Gerardo Morales, se ha enfocado en el control de la crisis sanitaria, volcando hacia allí todos sus recursos.
En las últimas horas el gobernador recorrió los hospitales de campaña que el gobierno mandó a construir con las instalaciones que supieron usarse en los campamentos mientras duró la construcción del parque solar Cauchari, que, dicho sea de paso, aún tiene pendiente la producción de energía.
Además se mostró en un tutorial que invadió las redes enseñando a fabricar barbijos caseros, luego de establecer su uso obligatorio a partir del 12 de abril.
El catálogo de medidas que tomó la provincia se orienta hacia la contención del virus, algo que fue notoriamente valorado por el grueso de la sociedad jujeña.
El sector privado, no obstante, no recibió medidas concretas por parte de la gestión provincial y ciertamente las espera.
Según datos del ministerio de desarrollo productivo de la nación, en Jujuy funcionan 5.544 micro, pequeñas y medianas empresas, de las cuales 2.853 están registradas.
Estas últimas estarían en condiciones de recibir el denominado “Programa de asistencia al trabajo y la producción”, con el que el gobierno nacional ofrece pagar el equivalente a un salario mínimo vital y móvil de $16.875 a las empresas que tengan hasta 25 empleados, el 75% de esa suma, es decir $12.656, para las que tengan de 26 a 60 empleados, y el 50%, o sea $8.437, para aquellas que cuenten entre 61 y 100 empleos.
Las no registradas, en tanto, deberían indagar en la saga de medidas dispuestas.
No obstante, los empresarios en Jujuy entienden que los salarios que pagan se ubican, en su mayoría, por encima de la ayuda que ofrece el gobierno nacional.
En consecuencia, aguardan con cierta expectativa que la gestión que encabeza Gerardo Morales pueda llevar algún tipo de anuncio, de forma extraordinaria, para sostener a este sector que vive de lo que produce.
El gobernador Morales aseguró que sus funcionarios se encuentran en diálogo con cámaras empresariales, aunque la estrategia en principio es exprimir los beneficios que ofrece el gobierno nacional.
Comerciantes y emprendedores de Jujuy ven con preocupación ese criterio.
La frase que dejó preocupados a los estatales
“Marzo tenemos asegurado el pago de los salarios, en abril no sé”, dijo el gobernador en uno de sus explosivos informes en el Comité Operativo de Emergencia, desde donde comunica las disposiciones que diarias para el manejo de la pandemia.
Tal afirmación generó preocupación no sólo en los gremios estatales si no en buena parte del universo de 90.000 empleados públicos.
Los sindicatos, aunque aseguran comprender el contexto, no olvidan que las semanas previas a la llegada del coronavirus a la Argentina habían iniciado la ronda de conversaciones para recomponer el salario de los trabajadores estatales, que en los últimos 4 años perdió la mitad de su valor a raíz de la devaluación de la moneda.
En las últimas horas, ADEP, gremio que representa a docentes de nivel primario, reclamó una ayuda extraordinaria a los docentes que, al no ser titulares, no pudieron completar la inscripción en el actual ciclo lectivo y en consecuencia no están percibiendo sus salarios. Como ese, son numerosos los pedidos sectoriales.
Con un video institucional, el 31 de marzo la Cámara de Comercio y Servicios de Jujuy había planteado la consigna “auxilio a comercios ya”, señalando la imposibilidad de pagar salarios, proveedores e impuestos.
La expectativa crece y la presión empieza a ser pública, mientras el gobierno provincial, por ahora, prioriza el vuelco de recursos en el sistema sanitario.