El primero en aproximación fue el visitante pero la respuesta del Lobo llego con una mala definición de González tras una perfecta habilitación de Reali, el capitán remato a las piernas del arquero. El partido no daba tregua y a los 9' Nazareno Soliz encara por derecha y mete un centro en el que Ramos anticipo a la defensa y al propio Di Fulvio para poner el 1 a 0.
El estadio estalló dos minutos más tarde cuando el ex Zapla se mete al área y desde atrás el defensor de Alvarado se tira a los pies que el árbitro cerca y de frente a la jugada interpreto que no existió la pena máxima. Con el correr de los minutos los de Franco intentaban con el trabajo de Maidana y Bellegia que a su vez buscaron siempre asociar sus pelotas con Palavecino. A los 24' el Sampedreño que aguardaba afuera del área tras una pelota parada encaró hasta el fondo metió el centro y da en la mano de Ledesma, ahora sí Monzón Brizuela marca penal. Maidana toma la pelota para hacerse dueño del tiro, pero Palavecino recoje y con un disparo sutil y abajo, el golero Fernández se quedó con el disparo.
Los Jujeños ya eran mucho más en campo y Palavecino lo hacía notar con su juego, el monito que desperdició el penal cede milimétrico a González que de cachetada define de primera al fondo de la red, 1 a 1 y más justicia en el marcador.
Abet dejaba el campo lesionado y Rey Salinas adentro para exigirle más a el 9 Ramos. Sobre el final del periodo Palavecino remató fuerte desde el sector derecho y justo Reali se cruzó en la acción.
El complemento guardaría las mejores emociones adentro Córdoba por un dubitativo Yabale para acomodar el fondo pero la historia no arrancaría de la mejor forma ya que a los error en la salida de Salinas le queda una pelota limpia a Soliz que remató ante la salida estéril de el uno jujeño, 2 a 1 y otro baldazo de agua helada en el amanecer de un tiempo.
El equipo de Franco iba pero le faltaba peso en el área rival, las llegadas de González y Palavecino no alcanzaban para el tan ansiado empate. Adentro Beltramone por Bellegia el DT necesitaba mayor creación y verticalidad en tanto el Torito también buscaba darle aire a sus piezas con la ventaja a cuesta. Guillermo Cosaro erraba en la primera proyección dentro del área mayor pero en la próxima hacía delirar a todo Gimnasia; otra vez Palavecino, conductor, es eje de la jugada y otro pase filtrado para la definición del 2 a 2 de Cosaro.
El lobo no solo llegaba al empate sino que dejaría afuera las expectativas de la visita, Gimnasia y un monopolio de juego que fue más amor propio que fútbol, el monito Palavecino limpiaba rivales y se quedaba sin resto para el remate pero siempre exigía. Franco mete mano nuevamente porque entendió que la única arma era buscar por arriba lo que no había logrado hasta el momento, adentro Rapetti y Rebecchi por Rizzi y Palavecino y el ex Vele tres minutos más tarde hizo explotar el 23 de Agosto, pelota peleada hasta la línea final y centro a la cabeza del delantero para cerrar con un 3 a 2 final.
Gimnasia lo ganó por no renunciar a pesar de estar dos veces abajo en el marcador por haber superado los errores defensivos para generar los espacios que Alvarado no quiso entregar por un planteo mezquino en la segunda mitad. La tarde tuvo buena producción de Reali figura y Palavecino, Maidana y González que jugaron un gran partido. El Lobo de Franco festejo de gran manera un triunfo que fue ofrendando a su gente que jamás dejó de alentar. Tres unidades que le devuelven la alegría al plantel de cara a los dos próximos rivales del certamen, Almagro de visitante y Nuevo Chicago otra ve en casa.