El grupo de socios que llegó a ser parte de la mesa chica en la comisión directiva de Gimnasia y Esgrima de Jujuy asumió funciones en noviembre del 2019 cuando Miguel Soruco se posicionaba al frente de la institución tras los alejamientos de Pedro Segura y Fernando Yecora. Con el mejor panorama tras abrupta interrupción de la candidatura de Raúl Ullloa "los amigos" desembarcaron en el barrio Luján. Las promesas de un club trasparente bajo el slogan Gimnasia es de todos, el fortalecimiento y proyección de divisiones inferiores y el posicionamiento merecido del lobo fueron quedando en segundo plano cuando la ambición por manejar el mercado de pases en base de terceros empezó a dejar su huella la institución.
Ahí la figura de Morales Santos director deportivo hasta hace algunas semanas atrás y de Alejandro Torres representante rosarino comenzaron hacerse cada día más fuerte, ventas, préstamos e incorporaciones que jamás pudieron plasmarse en números le valió el alejamiento de Luis Casarino quien se desempeñaba como revisor de cuentas. Asi como Casarino integrante de esa misma comisión los ídolos Mario Lobo y Alejandro González empezaron a marcar distancia de López y Córdoba hasta ubicarse en una vereda antogonica producto de las dudas sobre esa gestión.
Este binomio estuvo en el club 29 meses de los cuales 7 convivieron con un párate histórico producto de la pandemia por COVID 19, pasaron 4 entrenadores (Herrera- Sialle - Molins -Franco) y hasta el interinato de Ramasco y deportivamente el club solo pudo aspirar meterse en un pelotón clasificatorio en año pasado. La tan anhelada proyección de divisiones inferiores dejo jugadores a préstamos en otras instituciones de la región salvo los pibes que llegaron a un acuerdo con Claudio Aparicio representante sampedreño y Alejandro Torres ambos con vínculo directo con Córdoba y Morales Santos.
Los días de Fabián y Atilio comenzaron a complicarse cuando el club debía renovar el 50% de su CD ahí empezó aparecer un grupos de socios encabezados por Juan Brajcich quienes pidieron como condición para conformar la "lista unidad" los alejamientos de Morales Santos y Atilio Córdoba, tras una serie de reuniones se negoció a Córdoba como secretario en la nueva comisión pero no hubo reparo para el paraguayo quien debía abandonar Gimnasia. Una salida a medias ya que el ex vice pte le confirmaba a este medio que Jairo seguía cobrando un sueldo del club.
Las reuniones de los nuevos integrantes no fueron tan frecuentes Fabián tenía de todas formas el 75% del manejo de la comisión con la llegada incluso de su hijo Sergio López y demás amigos. En tanto los "nuevos" solo especulaban con poder conocer un poco más de lo que realmente movía Gimnasia y Esgrima de Jujuy.
Cacho Brajcich y compañia empezaron a notar ciertas cuestiones sobre el manejo del bingo Lobo, dinero que tal vez no ingresaba a cuentas del club y que llegaban en efectivo al barrio Luján.
El detonante de estás renuncias fueron los resultados deportivos que no acompañan para nada el inicio del torneo con un plantel que tiene un presupuesto cercano a 8 millones de pesos muy lejano al plantel anterior que no llegaba a los 4 millones por mes. Jugadores en muy bajo nivel y chicos de divisiones inferiores sin espacios en el profesional aunque la gran excepción del último partido llego de la mano de Darío Franco y fue el pibe Francisco Maidana que cumplió una destacada actuación ganándose la aprobación del hincha jujeño.
El 0-2 ante el Güemes santiagueño dejo heridas abiertas y minutos después de una nueva decepción deportiva Fabián López comunicaba en el grupo de WhatsApp de la comisión su renuncia de forma indeclinable y tras algunos mensajes el propio Atilio Córdoba también confirmaba su alejamiento.
La frase de López fue "ojalá que la nueva gente pueda enderezar el rumbo de nuestro querido Gimnasia". Un nuevo capítulo comenzará a escribirse en el barrio Luján desde este próximo lunes.

