Apertura de sesiones: incidentes entre manifestantes y policías
Según el Jefe de Policía Horacio Herbas Mejías “el amplio operativo de prevención, que inició a las 14.30 con los cortes de tránsito, afectó a 770 efectivos policiales”, además de una guardia personal integrada por alumnos del Instituto Universitario Provincial de Seguridad que acompañaron al gobernador y comitiva desde la Casa de Gobierno.
En la edición pasada, inauguración del 161° período de sesiones ordinarias, aunque los focos estuvieron puestos en el caricaturesco monigote de Morales, los elementos de contención fueron colocados en cercanías al parlamento local, la tensión escaló a tal punto que se registraron enfrentamientos entre manifestantes y policías, de hecho hubo heridos entre estos últimos. Tiempo después se supo que circulaban agentes dobles en las filas de las organizaciones sociales, divisando rostros, individualizando referentes, recabando información y finalmente desencadenando más de una docena allanamientos sin asidero a principios de julio. A la postre quedó demostrada la intención del gobierno por criminalizar la protesta, amedrentando con acciones judiciales a quienes osen oponerse al pseudo régimen de corte autocrático.
Para la actual edición hubo mejor planificación y afectación de recurso humano: seguridad vial, infantería, montada, unidades especiales con sus canes, hasta se dispuso un doble vallado en ambos extremos de los puentes. Si algún vecino de San Salvador requirió asistencia policial durante la tarde del viernes, probablemente la respuesta fue “no tenemos personal”. Una respuesta conocida, junto a “no tenemos móvil” y su variante “no hay combustible”, pero esta vez los contribuyentes sabían que se encontraban sosteniendo vallas entre 19 de Abril, Canónigo Gorriti e Hipólito Yrigoyen.
Aproximadamente fue afectado el 10% de los agentes en servicio para el evento parlamentario, para tener una dimensión del mega operativo, el Ministerio de Seguridad provincial informó que durante el fin de semana largo (pascuas) fueron afectados 800 efectivos para controles vehiculares en toda la provincia.
¿Para qué tanto personal concentrado en un área tan pequeña? Simplemente para evitar incomodar a la clase política (cómoda y calefaccionada) y la militancia que puertas afuera seguía en pantalla gigante la sarasa habitual bajo el húmedo frío otoñal. Un blindaje descomunal para sostener el refritado relato, no sea cosa que llegue a tierras porteñas una versión distinta, seguramente más realista, de un Jujuy revolucionado y no precisamente por el cambio de matriz productiva.