Si bien el sector experimentó una positiva reactivación durante noviembre y diciembre, aseguran que no llegaron a cubrir las deudas contraídas durante los meses de cuarentena.
Sergio Valenzuela, presidente de la Cámara Jujeña de Empresarios Gastronómicos, manifestó, "Nosotros estamos muy preocupados, los dos meses que pudimos trabajar y levantar la cabeza del agua no alcanzan para siete meses de haber estado cerrados, trabajar solo con delivery no alcanzó".
"Entendemos que es una situación delicada pero lo que siempre le pedimos al gobierno es previsibilidad. A los gastronómicos nos pega duro porque trabajamos con mercadería perecedera. Esperamos que el gobierno tenga cierto grado de previsibilidad en base a la experiencia y los errores que ya se han cometido".
Valenzuela expresó que sería bueno que las autoridades convoquen a una mesa de diálogo en la cual los gastronómicos y el comercio puedan aportar ideas ante la eventual llegada de la segunda ola.
"Que no se tomen decisiones unilaterales que después nos perjudiquen. Si volvemos a cerrar nos sepultan, nos matan, no tenemos como dar vuelta esta situación, esto no se recuperó en absoluto, ni siquiera al 10 % con estos 60 días que venimos trabajando".
"No queremos que de la noche a la mañana nos pidan cerrar".
Señaló que de alguna manera hay que aprender a convivir con el virus porque de otra manera se estará matando a la economía y las fuentes de trabajo.
"No podemos tener un nuevo parate como el que tuvimos. Las deudas hay que pagarlas, por eso es necesario que los que están en la mesa de discusión hagan participes a todos los sectores. Queremos dialogar, aportar ideas y buscar la mejor salida para nuestro sustento", finalizó Valenzuela.