En otras provincias como Corrientes se evalúa la ampliación de horarios para evitar aglomeraciones y hasta se habla de incentivar la concurrencia a locales gastronómicos para desalentar "fiestas clandestinas".
En el caso de Jujuy todavía las autoridades provinciales no se han pronunciado al respecto, salvo algunas declaraciones del gobernador Gerardo Morales en las que pidió "paremos con las juntadas".
No obstante desde la Cámara de Empresarios Gastronómicos de Jujuy ya advirtieron que rechazan de plano un posible traslado, en medio de la caída de la actividad y el cierre de muchos establecimientos.
"Si vamos a tener que esperar a septiembre para una acción comercial creemos que es muy lejano, necesitamos apoyo concreto e información que no asuste a la gente", expresó uno de los referentes, Elbio Rolón.
Calificó a la situación actual de los gastronómicos como "caótica", ya que según los números que manejan, alrededor de 200 locales ya cerraron definitivamente sus puertas.
Rolón cuestionó que desde las autoridades provinciales no hay acompañamiento al sector, sino más bien indiferencia. Mencionó que no cayó bien que el COE presentara un cuadro sin evidencia científica respecto al nivel de contagio al que se expone la gente en diferentes actividades.
"En el cuadro decía que los supermercados tienen un nivel bajo de contagios y son de bajo riesgo y nosotros que somos una actividad donde un producto se elabora en la cocina y llega directo al cliente y no lo toca nada más que ese cliente, estamos catalogados de alto riesgo. Eso nos está perjudicando", expresó.
Cabe mencionar que la provincia tiene la experiencia previa de haber trasladado el Día del Padre, una acción que si bien sirvió al comercio, no evitó que la gente se reúna en ambas fechas, lo que terminó siendo de alguna manera "festejo doble".