Los jujeños festejaron y se ilusionan
Luego de contener la respiración durante casi dos horas, los jujeños dieron rienda suelta a su alegría y salieron a festejar al centro de la ciudad.
El gol argentino se hizo esperar y llegó recién a tres minutos del final del suplementario, luego de igualar con Suiza en el tiempo reglamentario. Messi volvió a “frotar la lámpara” y le dio el pase a Di María para que marcara el gol de la victoria.
En ese momento las gargantas de millones de argentinos dieron rienda suelta a sus gritos contenidos, pero el sufrimiento no pasaba para los doscientos jujeños que se reunieron en Lavalle y 19 de abril, para ver las alternativas del partido en la pantalla gigante colocada sobre un comercio de la esquina.
Los cánticos de rigor estuvieron a la orden del día, pero la ansiedad y los nervios eran la nota sobresaliente. Por si fuera poco, a segundos del final, un cabezazo de Dzemaili pegó en el palo, quitándole el aliento a más de uno. Otro tiro libre dio en la barrera y final. El árbitro sueco Eriksson se apiadó de los corazones de los argentinos.
A partir de allí todo fue una fiesta que se vivió de punta a punta del país. En muchas ciudades, desde Río Grande (Tierra del Fuego) hasta Misiones o Salta, desde Mendoza al Chaco, la gente siguió las alternativas en pantallas gigantes instaladas en lugares públicos. La algarabía fue la nota común en todos los casos, sin importar si la selección jugó bien, mal o regular.
Hasta que el árbitro marcó el centro del campo de juego, las calles jujeñas estaban prácticamente desiertas. Apenas finalizado el encuentro, como por arte de magia se llenaron de camisetas celestes y blancas, banderas argentinas y cornetas. Grandes, chicos, sin distinciones sociales ni de sexo, se volcaron a las calles a festejar y dar rienda suelta a la alegría. Alegría que por otra parte no viene mal en estos tiempos que corren.
El lugar elegido para los festejos fue la intersección de Lavalle y Belgrano con la iglesia de San Francisco como telón. En pocos minutos una multitud se reunió en esa esquina, mientras una interminable caravana rodeaba la Plaza Belgrano y se dirigía con el ritmo de un “caracol con hernia” hacia el punto central de la alegría.
Jujuy al Momento conversó con varios hinchas exultantes; algunos más críticos que otros, pero todos contentos e ilusionados con la selección.
“La vi de diez a la selección. En la última parte se sufrió bastante pero de diez, excelente y me gusta que hayamos pasado a la potra rueda. Va mejorando poco a poco. Le falta un poquito más pero de diez. Todos son buenos pero hoy fue Di María. Gracias a él estamos ahí”, dijo uno de los entrevistados.
“Argentina no juega lindo pero gana y eso es importante. No es una gran selección pero es lo que hay”, afirmó otro.
Así se vivió el festejo en Jujuy. Los más puristas quedaron molestos porque la selección no juega como uno desearía, Pero ese es otro cantar; a los hinchas poco les importa. Argentina ganó y sigue avanzando. Por ahora la gente festeja y tiene su alegría; por un ratito se olvida de la mala onda. No está mal después de todo…

