La reducción de un gramo de sal evita 13.000 ACV al año
Las medidas vigentes para la reducción del consumo de sal tomadas por el Ministerio de Salud de la Nación contribuyen a prevenir la hipertensión arterial, principal factor de riesgo de los accidentes cerebrovasculares.
El Ministerio de Salud de la Nación, a cargo de Juan Manzur recordó que en Argentina los ACV representan la primera causa de invalidez y provoca 18.000 muertes anuales. Los factores de riesgo de ACV se asocian a la hipertensión, los altos índices de colesterol, el tabaquismo, la diabetes, el sobrepeso y el sedentarismo.
"Por cada gramo de sal que reducimos en el consumo diario de la población estamos evitando 2000 muertes anuales y 13.000 ACV", señaló el director de Promoción de la Salud y Control de Enfermedades No Transmisibles, Sebastián Laspiur. "Ocho de cada diez ACV se presentan en pacientes hipertensos: si reducimos tres gramos el consumo de sal diario, evitaríamos en 2020 más de 100.000 ataques cerebrovasculares", remarcó.
En nuestro país, el promedio de consumo de sal diario por persona es de 11 gramos, más del doble de lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS), que es 5 gramos diarios. La III Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR) mostró una disminución entre 2009 y 2013 del porcentaje de población que agrega sal a las comidas después de la cocción, pasando del 25,3 al 17,3 por ciento. A su vez aumentaron los controles de presión arterial, el 92,7 por ciento de los adultos se realizaron un chequeo en los últimos dos años.
Por medio de la iniciativa "Menos Sal Más Vida", puesta en marcha en 2010, la cartera sanitaria nacional promueve la reducción del sodio en alimentos procesados a través de acuerdos con la industria alimenticia y panaderías artesanales. En este sentido, se llevan firmados convenios de reducción voluntaria con 57 empresas líderes en el sector alimentario, que involucran a 579 productos procesados (cárnicos, lácteos, farináceos, sopas y conservas).
Por otra parte, el consumo de tabaco aumenta cuatro veces el riesgo de padecer un evento cerebrovascular. Un dato alentador que se desprende de la última ENFR, es que no solo está en descenso la población que fuma, sino también la exposición al humo de tabaco ajeno en lugares de trabajo, bares y restaurantes e inclusive en el hogar. El consumo de tabaco pasó de 27,1 por ciento en 2009 al 25,1 en 2013, en tanto la exposición al humo de tabaco de terceros se redujo del 40,4 al 36,3 por ciento, en el mismo período, según la ENFR, cuyos resultados fueron anunciados en septiembre pasado.
"En los últimos 10 años 900 mil personas abandonaron el cigarrillo", detalló Laspiur y agregó que "la reglamentación de la Ley Nacional de Control del Tabaco nos abre nuevas oportunidades para profundizar esta tendencia".

