El Jefe de la Policía, Guillermo Corro, manifestó que, "se ha tornado habitual que todos los fines de semana tengamos que intervenir en este tipo de situaciones. Este fin de semana tuvimos tres fiestas clandestinas, una en Libertador, otras dos en Monterrico".
"Luego de que nosotros identificamos a las personas, secuestramos pruebas consultamos al departamento contravencional, ellos nos dan la imputación concreta".
Una vez que se realizan las imputaciones y se elevan las causas, sigue el pago de la multa. En el caso de fiestas clandestinas es una suma que va de los 40 a 340 mil pesos.
“Se imputa absolutamente a todos los que concurren, a los organizadores que seguramente tendrán otro tipo de imputación y la multa es para todos”, dijo Corro.
Además de las tres fiestas señaladas, se denunció otra que tuvo lugar en las Salinas Grandes, dónde no se contaba con la autorización correspondiente y también se violaron todas las medidas de bioseguridad.
La policía de la provincia busca generar conciencia en cuanto a la no transgresión de las normas, considerando la gran cantidad de recurso que demandan estas intervenciones que generalmente son organizadas en casas alquiladas o domicilios donde no hay adultos responsables.
"Es un trabajo de muchas horas, de elementos y recursos de los que tenemos que disponer y la cantidad de efectivos que necesitamos para el traslado a las dependencias policiales".
"En las dependencias hay que llenar formularios y todo lo que tiene que ver con el aspecto procesal, el secuestro de elementos que se deben realizar actas para dejar establecido lo que se secuestró. Se solicitan los antecedentes de todas estas personas y en caso de ser menores hay que llamar a los padres".
Una de las fiestas más numerosas que se detectó fue en Libertador donde se procedió a la demora de 158 personas, muchos de ellos menores, quienes se encontraban festejando Halloween.