Jujuy | Fiesta | CENA BLANCA | Promo

El Ente Autárquico: sin brújula y desorganizado

En los últimos años, la Fiesta Nacional de Los Estudiantes fue perdiendo nivel y hoy la celebración termina opocada por quejas y desacuerdos que exponen una mala gestión.

Desde el año 1952, la Fiesta Nacional de los Estudiantes es un patrimonio que los jóvenes jujeños cuidan y atesoran. Son quienes viven el cierre de una etapa con mucho color, celebración, solidaridad y trabajo en equipo.

Santiago “Pila” Solá, estuvo al frente del ente autárquico permanente durante 15 años. Era el alma mater de esas ediciones y se encargó de darle a la fiesta el brillo y notoriedad que se merece. Durante ese periodo de tiempo, hubo una notable difusión a nivel nacional.

De hecho, en el año 2004 el Congreso de la nación sancionó la ley 25.933, declarando capital nacional de la juventud y la primavera a la provincia de Jujuy y sede permanente de dicha celebración, incluyéndose en el calendario turístico nacional a la Fiesta Nacional de los Estudiantes y el Congreso Nacional de la Juventud.

Gran dolor causó entre la comunidad educativa de Jujuy y la población en general, la noticia del fallecimiento del licenciado Solá en 2014, y con esto se cerraba una etapa destacada de la gestión del organismo encargado de organizar la fiesta.

Desde noviembre de 2017, quien preside el ente autárquico permanente es Martín Meyer, ex coordinador del organismo y quien tomó la dirección tras el alejamiento de Marcelo Ponce al frente del Ente, quien tuvo una muy pobre gestión.

Notoriamente, la fiesta nacional de los estudiantes fue perdiendo brillo. se trata de un organismo que cuenta con fondos y presupuesto destinado para organizar anualmente las celebraciones de los estudiantes y , sin embargo, cada vez se ve menos organización, menos iniciativa y menos inversión.

Hoy, hasta el área de comunicación del Ente, presenta serias falencias tanto a la hora de hablar de eventos como también de presupuesto.

Los dos últimos años fueron los peores y evidenciaron la necesidad de un recambio de autoridades.

Tras 70 años consecutivos, y en un hecho histórico por la pandemia declarada, la promo 2020 no pudo hacer su fiesta ni la Cena Blanca. 70 primaveras ameritaban un festejo acorde a la historia que atraviesa la vida de generaciones de jujeños.

Un 2020 que marcó la vida de nuestros jóvenes y los expuso a situaciones complejas y difíciles de afrontar. el ente debió acompañar mejor y lo que hizo fue poco y nada. se excusó en la pandemia para no cumplir con la tarea para la que se le paga.

No hubo actividades pero tampoco rendiciones de cuentas por parte del hermano del ex ministro de Morales.

A la hora de saber los números, hasta el mismo Martín Meyer, la máxima autoridad del ente, desconoce las cifras, o al menos no las brinda claramente.

Este año, la polémica se dio luego del anuncio que hizo Meyer de que este año habrá cena blanca, con los protocolos que obliga el contexto actual. lo hizo más tarde de lo habitual y puso contra la pared a muchos privados.

Inmediatamente salieron con los tapones de punta los dueños de salones de eventos, que ya tenían organizado todo para brindar el servicio, argumentando que el ente con la decisión los perjudicaba directamente.

image.png

La promo 2020 tampoco fue llamada para participar de los actos y festejos que se hicieron este año. Fue “la promo olvidada”. Fue una edición marcada por mucho trabajo audiovisual, virtualidad y algunos escenarios que no tuvieron punto de comparación con años anteriores, con coreografías y artistas que se lucieron en el Estadio 23 de Agosto.

El anuncio del Ente tuvo más efectos. las emociones de los estudiantes de la promo 2020 se removieron al recordar que el año pasado no tuvieron ni fiesta de los estudiantes ni Cena Blanca. ni siquiera hubo intentos desde el ente para organizar alguna alternativa, de manera virtual incluso, para no dejar pasar esa oportunidad.

Una estudiante se quebró pidiendo por la realización de la Cena Blanca

El Ente, en vez de dialogar, llamó a la policía y trató de mantenerse al margen de un pedido justo. ¿Porque el organismo se niega a plantear alternativas?

image.png

Todas estas situaciones que terminan generando malestar en el estudiantado dejan en claro que el ente perdió su eje y su objetivo. La fiesta más importante de los jujeños está convirtiéndose en una más producto de la falta de compromiso y los desmanejos por parte de las personas a cargo.

Dejá tu comentario