Familia | familia |

Madres 'millennials'

Un estudio realizado por Fisher Price, con la participación de Shakira, demostró que las mamás jóvenes no sólo quieren hijos exitosos, sino felices y emocionalmente estables.

Cuando se les pidió a 3.500  madres postnatales que describieran a su hijo, las palabras que más utilizaron fueron ‘feliz’, ‘sonriente’ y ‘hermoso’, superando a ‘brillante’, ‘inteligente’ y ‘listo’ .

Ese fue uno de los resultados destacables de un estudio internacional realizado por Fisher-Price, que tuvo como objetivo explorar las actitudes y los enfoques de las mamás con respecto al desarrollo infantil temprano.

Para las futuras madres y mamás primerizas de siete países, el amor en la crianza es un atributo no debe faltarles nunca en el crucial trabajo de ser mamá, entregándolo y cultivándolo para que sus retoños alcancen la felicidad, la meta más significativa que buscan para ellos.

México, Brasil, China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia fueron las naciones seleccionadas en conjunto con Illuminas Global, encargados de realizar el estudio para Fisher-Price. “Buscamos involucrar a todas las madres del mundo, pero teníamos que tener una media que se determinó con base en el tamaño de mercado y bajo los estándares que hemos comentado: diversos grupos socioeconómicos y más de 3.500 madres entre 21 y 40 años de edad”, declararon fuentes de Fisher Price. Del total de encuestadas, el 50% eran madres prenatales; la otra mitad eran madres primerizas de un solo niño entre los cero y 18 meses de edad.

Ellas, con muchas más similitudes que diferencias, coinciden en afirmar que buscan que su hijo sea feliz, generoso, respetuoso, honesto y educado, por encima de otras características,como ser exitoso, tener liderazgo o inteligencia, de acuerdo con el estudio La mamá Millennial: Deseos e ilusiones para el desarrollo infantil, que contó la participación especial de Shakira, mucho más como madre que como artista.

“Se ha demostrado que el desarrollo inicia desde el nacimiento, y los padres pueden impactar en gran medida sobre el éxito futuro de sus hijos en los primeros años, simplemente con amar y comprometerse con su hijo todos los días”, expresó la cantante barranquillera hace dos semanas, durante la presentación del estudio, en Nueva York.

Entre el IQ y el EQ


“Los padres millennials buscan un balance entre el intelecto y la inteligencia emocional, mientras ayudan a sus hijos a alcanzar su mayor potencial”, señala Jean McKenzie, gerente general de marcas en Fisher-Price.

Las conclusiones del estudio arrojan que esta tendencia es “una de las cosas que nos sorprendieron” y que sugiere “una evolución en la conversación sobre el desarrollo entre los padres millennials. En un mundo lleno de libros y noticias sobre la forma de criar un bebé inteligente, ¿acaso los padres están cambiado de enfoque a una perspectiva más equilibrada con respecto a lo que constituye el futuro brillante de sus hijos? Sí, lo creemos”.

En Rusia, las mamás estaban totalmente de acuerdo (82%) sobre la importancia de que su hijo estuviera bien adaptado socialmente.

“EQ, o inteligencia emocional, es la habilidad de entender las emociones en uno mismo y en otros, y usar ese entendimiento para desarrollar metas positivas”, indica Sara Harkness, profesora y directora del Centro de Estudios de Cultura, Salud y Desarrollo humano de la Universidad de Connecticut y consultora del estudio.

“El tradicional IQ es importante para aprender nueva información y pensar analíticamente. La gente con inteligencia emocional tiene más facilidad para hacer amigos y son más exitosos en la escuela y en el trabajo”, resalta Harkness.

Según la psicóloga barranquillera Fabiola Meza, especialista en aprendizaje, dependiendo del tipo de población y la cultura en la que se encuentran, las madres le darán más importancia a lo emocional que a lo intelectual. “La población donde yo estoy está muy interesada en el desarrollo del coeficiente intelectual de los niños”, reitera la experta, quien considera que en la capital del Atlántico aún tiene gran peso el coeficiente intelectual.

Sin embargo, esto también podría verse condicionado por la forma de crianza que recibieron los padres, explica. “Años atrás, los padres tenían mayor exigían o ponían mayor atención a lo cognitivo que a lo emocional”.

Esta razón, asegura la especialista, puede ser generadora de que actualmente los padres le den un poco más de libertad a sus hijos y le den “una valoración adicional a las emociones”. Sin embargo, la población “que yo he estudiado está muy interesada en que sus hijos se desarrollen intelectualmente. Son más flexibles, pero no descuidan lo cognitivo”, puntualiza.

Un futuro brillante


Otras de las conclusiones más importantes que reveló el estudio tenía que ver con las oportunidades que los hijos tendrán que desarrollar respecto a las que ya tiene.

En cinco de los siete países, las madres sienten que sus niños tendrán mejores oportunidades, con más del 80% de acuerdo en China, México y Rusia; mientras que el 77% de las mamás piensa que su bebé tendrá mejores oportunidades para lograr su potencial en comparación con las oportunidades que ellas tuvieron.

¿Qué hace que las mamás se sientan optimistas acerca de la crianza de sus bebés? El acceso a la educación es la respuesta número uno en todos los países, incluso por encima de consideraciones como la seguridad en su comunidad; el agua potable; el acceso a cuidados de salud asequibles; y lo que verbalizaron como “mi capacidad de ofrecer”.

El juego: otro tema importante

La mayoría de las mamás coinciden en señalar que el juego es importante para el desarrollo y para aprender a interactuar con la gente  (62%) y para descubrir cómo funciona el mundo (56%). La mayoría de las madres también estuvo de acuerdo en que una variedad de juguetes es beneficioso para el desarrollo del bebé.

Temas

Dejá tu comentario