Normalmente los controles se hacen a partir
del año y medio. Es bueno que el niño esté acostumbrado desde edad muy temprana
al control odontológico, desde que le salen las primeras piezas, para
establecer una buena relación con el profesional", cuenta el doctor Miguel
Zigrossi, director de Buenos Aires Esthetic Dental.
“Un control más profundo se puede hacer a
partir de los 3 años y medio, cuando empiezan a abrir la boca. Cada seis meses
es bueno reiterar la consulta como método efectivo de prevención. Hasta los 5
años es poco lo que se puede hacer, excepto la aplicación de fluor”, agrega
Lorena Bellelli, especialista en odontología pediátrica y miembro del mismo
centro.
Los controles escolares incluyen la
revisación. Se verifica que no tengan caries y que no haya ninguna patología en
la boca. De existir, se deberán tapar las caries abiertas y en casos extremos
recurrir al tratamiento de conducto para niños.
Las
claves: higiene y consulta
Según los especialistas del instituto, la
existencia de caries en los chicos se produce por falta de higiene bucal.
Algunos consejos:
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Enseñarles a lavarse los dientes: Se recomienda usar poca pasta dental y que sea especial
para niños, porque si ponen cantidades excesivas se las tragan y puede
ocasionar otros problemas. Luego de los 9 años se pueden usar pastas y cepillos
para adultos.
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Dar el ejemplo. Los
buenos hábitos (como la higiene y las visitas al dentista) son más fáciles de
instalar si los niños ven que sus padres los tienen adquiridos.
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No expresar miedos personales. La
primera causa del temor en los niños es oír a sus padres quejarse de sus malas
experiencias con el dentista.
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Mostrar seguridad. Explicar
de manera agradable qué es la odontología y lo amable que va a ser el dentista.
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No usar la odontología como castigo. Nunca
hay que obligar al chico a comer o hacer algo que no le gusta con la amenaza de
llevarlo al dentista. En su mente se asocia castigo con dolor y cosas
desagradables.
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Familiarizar al hijo con la odontología. Llevarlo
al odontólogo sin necesidad de que tenga dolor. Así, se irá acostumbrando y
empezará a conocerlo.