Familia | familia |

5 formas de ayudar a tus hijos a superar sus miedos

No sólo porque conforman parte natural del proceso de desarrollo de cualquier niño, sino porque, en esto, los expertos son tajantes: el miedo no sólo es inherente al ser humano, sino que es necesario. Lo que ocurre, es que los pequeños no saben gestionarlo y puede enquistarse y entorpecer su desarrollo 'normal'.

Existen, desde el punto de vista puramente psicológico, varias fases del Miedo en los niños. 

- La primera fase. Según muchos expertos, los bebés manifiestan el miedo desde la Primera infancia, concretamente antes de los 6 meses de vida. Cuando el bebé nace y durante la primera fase de su existencia, la sensación de apego es enorme entre madre e hijo. A medida que va creciendo, esta sensación continúa pero disipada por otros actores que empiezan a aparecer en su entorno: la guardería, sus amiguitos, otros papás y mamás, los abuelos..los tios...

- 2 a 6 años. Aquí se inician en el miedo a la oscuridad, a los ''fantasmas'', a las brujas de los cuentos, a los monstruos, a todo estímulo puramente imaginario o fantástico.

- Desde los 6 años a la pre adolescencia. Los miedos se vuelven más realistas y objetivos. Los niños ya saben diferenciar entre la realidad y su interpretación. Es común ahora, empezar a tener miedo de lo abstracto. Los miedos se interiorizan y se vuelven más acentuados.

-Adolescencia.  Empieza una época en la que los miedos están directamente relacionados con el sentimiento de fracaso, rechazo, los cambios en la imagen personal, la imagen que proyecta el joven en su entorno, la aceptación social, escolar... 

Consejos que podemos poner en práctica para con los niños del hogar:

-En primer lugar, muéstrate tranquilo y natural hacia el miedo que pueda sentir tu niño. Que tus hijos vean que no te preocupa en exceso, les hará ver que, efectivamente, su ''problema'' es tratable y no tiene por qué ir más allá. Los padres excesivamente preocupados suelen ser un referente negativo ya que hacen que sus hijos sean inseguros. Puedes, dentro de tu actitud positiva y natural, proponerle jugar a sus juegos de construcción habituales. 

-No forzar a que los niños pasen por situaciones que temen. Es un atajo que suele salir muy mal. Es mucho más recomendable someter al niño a ''pasos pequeños'' donde se le esté exponiendo al miedo muy lentamente. Si, por ejemplo, a tu hijo le da mucho miedo Halloween, y no quiere oir hablar de él, no le fuerces a celebrarlo o a disfrazarse. Busca excusas, de forma paulatina: hazle ver la parte positiva de esta fiesta.

- Matizar la parte positiva, delante de ellos. Los amiguitos, los disfraces, las chucherías, las canciones...pueden ser los mejores elementos para que tu hijo vea que no está tan mal esta fiesta. Que tu pequeño vea el elemento de ficción es vital para que no asocie miedo a situaciones de la vida cotidiana. 

-La escenificación emotiva o ''ayudar al bueno'': Una cosa que suele funcionar con los niños es hacerle ver que tiene que ayudar a su héroe (imaginario) en una misión contra el miedo. A esto se le llama escenificación emotiva. Jugar con nuestro pequeño, aunque al principio le cueste y no quiera, a lo divertido que es luchar contra el miedo. 

- Los cuentos. Volvemos a retomar esta acción, aparentemente tan típica. Y es que los cuentos son fuente de conocimiento y la mejor herramienta para explicar un concepto algo más abstracto o difícil,  a un niño. Utiliza un cuento para explicarle a tu hijo por qué en la vida real hay ''buenos'' y ''malos'' y que los buenos deben aprender a aceptar que los malos existen, pero seguir ''portándose bien'' y contribuir a un mundo mejor.

Temas

Dejá tu comentario