Desde las primeras horas de la tarde, las agrupaciones gauchas comenzaron a concentrarse para dar vida a una jornada cargada de tradición, emoción y memoria. Con sus vestimentas, caballos y banderas, los participantes recrearon el espíritu de aquella partida que, en 1812, marcó uno de los momentos decisivos de la lucha por la Independencia.
La marcha recorrió distintos sectores del casco céntrico hasta llegar al Puente Gorriti, donde se realizó uno de los momentos más esperados de la noche: la tradicional quema simbólica. Allí, entre la presencia de cientos de jujeños y jujeñas, se recreó el gesto de dejar atrás viviendas y bienes ante el avance de las tropas realistas.
La escena volvió a poner en el centro el sacrificio de quienes protagonizaron el Éxodo y permitió que una nueva generación se acerque a aquella historia que, 214 años después, continúa viva en la memoria colectiva.
Más que una recreación histórica, la Marcha Evocativa volvió a convertirse en un punto de encuentro para los jujeños. Una noche en la que la tradición, la identidad y el orgullo por la historia provincial caminaron juntos por las calles de la capital.
Y mientras Jujuy continúa con las actividades centrales por un nuevo aniversario del Éxodo, la imagen de gauchos, familias y vecinos acompañando la marcha volvió a dejar una postal que se repite cada año: la de un pueblo que recuerda, siente y vuelve a contar su historia.