Morales, de 61 años y presidente de Bolivia entre 2006 y 2019, de origen aymara y trabajador rural, pisó tierra boliviana esta mañana procedente de La Quiaca, en la Argentina, tras cruzar caminando por el paso internacional que une a esa ciudad jujeña con Villazón, en el sur boliviano.
"No dudaba que iba a volver, pero no pensaba que fuera tan pronto", dijo, emocionado y feliz, en sus primeros minutos en su país natal frente a una multitud que le dio color y calor a su regreso con cánticos, agitar de banderas y atuendos típicos.
El regreso convocó a una multitud que incluso excedió las expectativas de los organizadores, por lo que las medidas de distanciamiento y prevención sanitaria frente al coronavirus no fueron todo lo eficientes que se intentó, admitieron fuentes cercanas al expresidente.
La despedida de suelo argentino
Para entonces, Morales ya se había despedido en La Quiaca del presidente Alberto Fernández, a quien le agradeció haberle "salvado la vida" por las gestiones que hizo hace casi un año para posibilitar su salida de Bolivia, luego de su renuncia forzada a la presidencia, empujada por una crisis originada por denuncias de fraude electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA) jamás confirmadas.