El dinero de las campañas políticas en el ojo de la tormenta
La economía de los partidos políticos y cómo financian una campaña electoral es aún una incógnita en Jujuy. Para el FIT, el aporte empresario genera dependencia política y por eso lo rechazan. Por su parte, Juárez de Bracamonte sostiene que la provincia “no es el mejor ejemplo” y cuestiona “el uso personal de los fondos públicos” de parte del gobernador.
La polémica sobre el financiamiento de los partidos políticos cobra cada vez más fuerza, sobre todo desde que a nivel nacional los diputados convirtieron en ley el proyecto que habilita los aportes de empresas en las campañas electorales.
En Jujuy, el tema sigue siendo una incógnita y no se sabe cuánto ni bajo qué criterios se afrontan los costos muchas veces millonarios.
De hecho, desde que se definió la fecha de elecciones provinciales, fueron innumerables los cuestionamientos debido a que, en un contexto de crisis económica y financiera, donde los sectores más golpeados denuncian constantemente que con sus magros sueldos no cubren la canasta básica y en otros casos ni siquiera tienen trabajo para satisfacer derechos básicos, afrontar una elección “independiente” de la nacional traería gastos extra a una provincia que supuestamente no puede aumentar salarios, pero sí pagará el costo del desdoblamiento.
Quien se mostró crítico con lo aprobado en la cámara alta fue el diputado provincial del FIT Iñaki Aldasoro, que en diálogo con JujuyalMomento dijo que “rechazan esta ley de financiamiento que se queda corta en el objetivo de intentar blanquear aportes que reciben los partidos patronales”.
Aldasoro manifestó que los dos partidos que integran el Frente de Izquierda y los Trabajadores históricamente defendieron el autofinanciamiento durante todo el año, no solo en etapas electorales.
Aunque en términos económicos este punto genera disparidad a la hora de competir electoralmente, el diputado sostuvo que compensan aquello con “una campaña militante y preparación política”. Por lo demás, comentó que para financiar el frente que integra, los militantes realizan un aporte mensual para sostener la estructura partidaria, poder imprimir volantes y mantener los locales.
“Los pocos recursos que tenemos los maximizamos. Además, explotamos redes sociales, militancia callejera y los lugares de trabajo para llegar a la población que apoya al FIT”, expuso.
Por su parte, la diputada Débora Juárez también hizo referencia a la economía de los espacios políticos y aseguró que en la materia “Jujuy no es el mejor ejemplo, sobre todo por parte del partido oficialista, absolutamente financiado por el Estado provincial”.
En relación a la competencia electoral, Juárez dijo que para quienes tienen opiniones diferentes es más difícil ya que “es muy fuerte el aparato del gobierno en estas elecciones”.
“Es imposible competir económicamente con el aparato de la provincia porque utiliza fondos públicos para uso personal en la campaña”, concluyó.

