El gobierno aplica la posverdad para tapar su déficit de gestión
En estos tiempos, es difícil ignorar, como el gobierno de Jujuy, parece aferrarse a las llamadas fake news o noticias falsas.
Tenemos el caso de la ministra Serrano quien destaco la inversión histórica en educación olvidándose de que hay que prevenir la salud mental de los alumnos enseñando autoconocimiento, tema que no está en el plan de inversiones en contenidos por parte de la funcionaria.
Tenemos el caso del ministro de Turismo Federico Posadas quien dijo que Jujuy es la mejor opción en oferta de precios-prestación, mientras que los empresarios del sector reclaman que así, sin políticas desde el gobierno, no se puede seguir con la precariedad en infraestructura que empuja hacia abajo la posibilidad de crecer más allá de los datos de la economía.
Tenemos a normando Álvarez García, ministro de Gobierno, quien afirmó que Jujuy está entre las pocas provincias argentinas que generan empleo mientras vemos que toda la ciudad está tapada por manteros que se ganan la vida día a día porque no les queda otra. Esto no es empleo sino ocupación, en consecuencia el ministro miente. Luego nos encontramos con sectores que amenazan con reducir personal como el gastronómico.
En el caso de la construcción de 6000 desocupados en el sector solo 2000 están en actividad debido a la precaria oferta laboral que depende del gobierno y así otros sectores de la economía que están complicados por la caída del consumo.
Pero, ¿por qué recurren a esta estrategia de la mentira al estilo goebbels y su frase célebre “miente, miente que algo quedara”? La verdad, muchos funcionarios asesorados, vaya saber por quién, consideran que la intención es instalar mentiras en la opinión pública, generar confusión y desviar la atención de hechos que no convienen a sus intereses.
Estas noticias falsas no son casualidades, sino herramientas que buscan crear una realidad paralela, muchas veces silenciando la verdad. La pregunta clave es: ¿qué buscan con esto? ¿Manipular la percepción de la población, consolidar su poder, o esconder hechos que podrían generarles problemas?"
Es fundamental estar alerta y revisar las fuentes de información, porque en la era digital, las mentiras se difunden a gran velocidad y traen consecuencias muy serias. La lucha contra las fake news es una tarea de todos. No permitamos que la desinformación manipule nuestra realidad.
Lo que acontece en comunidades como la de Jujuy tiene un impacto profundo en la opinión pública, especialmente en quienes buscan empleo y, con frustración, no logran conseguirlo. Cuando el gobierno instala mentiras y crea una realidad paralela, alimentando expectativas exageradas o falsas, las consecuencias son severas.
Primero, existe una pérdida de confianza en las instituciones y en la información oficial. La gente empieza a cuestionar todo, duda de los datos y se siente cada vez más confundida. Esto genera un clima de incertidumbre, de desesperanza, y peor aún, de frustración social.
Para quienes buscan empleo y no lo encuentran, esta manipulación les da una falsa esperanza, que termina convirtiéndose en una mayor desilusión. La expectativa alimentada por mentiras solo aumenta la sensación de que poco se hace por buscar soluciones reales, agravando la desigualdad y generando un costo emocional inmenso.
En un contexto así, la desinformación no solo desorienta, sino que alimenta un ciclo vicioso de desesperanza y desconcierto. La población necesita hechos ciertas y acciones concretas, no mentiras que solo manipulan y ahondan la vacío de oportunidades.
La verdad y la transparencia son los caminos para reconstruir la confianza y avanzar hacia una sociedad más justa. No permitamos que la desinformación siga alimentando las falsas expectativas que solo dejan heridas abiertas y sueños rotos.
Es una pregunta que muchos se hacen hoy en día: ¿hasta cuándo la opinión pública va a seguir dormida frente a las manipulaciones perversas del gobierno de Jujuy? Mientras ellos alimentan expectativas que no corresponden a la realidad, miles de jujeños viven una angustia constante, luchando por un empleo digno en su propia tierra.
Tantos discursos vacíos, y la gente esperando una solución que nunca llega... la desesperanza se va acumulando, mientras las mentiras y las falsas promesas siguen siendo la estrategia del poder ¿Hasta cuándo van a aceptar los jujeños y jujeñas seguir sufriendo sin que se haga algo real por mejorar sus vidas?
Es hora de que la opinión pública despierte, de que la voz de los que buscan trabajo, de los que no pierden las esperanzas, se escuche más fuerte. La manipulación solo alimenta la indiferencia y el silencio, pero la verdad y la conciencia colectiva pueden ser la clave para exigir cambios genuinos.
Las fake news que circulan en Jujuy son, en gran medida, el reflejo de un grave problema de fondo: el fracaso de un gobierno que, por más de 10 años, ha demostrado ser incapaz de diseñar y ejecutar una política de creación de empleo de calidad
"Un gobierno que no logra atraer inversiones, que no genera oportunidades reales para quienes buscan trabajo, termina enfrentando un escenario donde las mentiras y las noticias falsas parecen ser la única estrategia para mantener una apariencia, una ficción, que engaña a la opinión pública.
Es un círculo vicioso: sin un plan serio, sin promover verdaderas inversiones, sin ofrecer empleo digno, las expectativas se alimentan con relatos inventados y promesas vacías. Mientras tanto, los trabajadores y las emprendedoras de Jujuy siguen esperando soluciones que nunca llegan.
El desafío es claro: si un Estado no apuesta por nuevas políticas, por políticas de empleo reales, de calidad y sostenibles, la desinformación y las fake news seguirán siendo la salida fácil para quienes quieren esconder el fracaso.
Es hora de exigir cambios profundos, de que el gobierno deje de jugar con las expectativas de la gente y comience verdaderamente a promover las condiciones necesarias para que Jujuy sea un lugar de oportunidades reales. Porque la realidad no puede seguir siendo la excusa para mentiras y engaños.
Cuando hablamos de fake news y manipulación informativa, no podemos dejar de recordar las ideas del reconocido intelectual, politólogo norteamericano Noam Chomsky. Él ha explicado que las fakes news son utilizadas por el poder político para crear u una narrativa que favorece los intereses de quienes detentan el poder, mientras ocultan o distorsionan la verdad. En esta lógica, las fake news no son solo noticias falsas, sino una herramienta deliberada para desinformar, dividir y mantener un statu quo que beneficia a unos pocos.
Chomsky sostiene que muchas veces la mentira no es solo una aberración individual, sino una estrategia sistemática. La creación de narrativas distorsionadas, alimentadas por el interés de mantener ciertos privilegios, termina siendo una forma de 'control mental’ en la sociedad. La desinformación se vuelve así, un arma poderosa para manipular la opinión pública y mantener el poder intacto.
Entonces, cuando escuchamos noticias que parecen increíbles, o que alimentan verdades a medias, recordemos: la denuncia de Chomsky que nos invita a ser críticos, a buscar la verdad más allá de los anuncios grandilocuentes de la política, y sobre todo, a cuestionar quién realmente se beneficia con la información que se nos presenta.