Sin embargo, la cuestión de fondo que necesita la provincia para un verdadero despegue del turismo, mejores caminos, prestación eficiente de servicios básicos como luz, agua e internet, entre otros, estuvo ausente.
El éxito en turismo radica en que las cosas funcionen
El paso del secretario de Turismo de la Nación, Daniel Scioli, por Jujuy se caracterizó por el compromiso con cuatro temas importantes: ampliar los horarios operativos en el aeropuerto internacional, desburocratizar los pasos fronterizos, mejorar los servicios en parques nacionales y avanzar en la desregulación aérea.
Jujuy enfrenta un problema estructural que muchas veces la dirigencia política intenta disimular con anuncios grandilocuentes y megaproyectos. La realidad es que, cuando el turista llega y vive la experiencia concreta, empiezan los lamentos. Allí choca la postal con la infraestructura, porque el turismo no solo se sustenta en paisajes: requiere rutas transitables, conectividad, agua, cloacas, energía estable, higiene, seguridad y servicios básicos funcionando.
El turista no viaja para padecer complicaciones; viaja para disfrutar. Cuando una experiencia turística está atravesada por inconvenientes, es probable que el visitante venga una vez y no regrese, ni recomiende el destino.
Durante la gestión del señor Morales se contrajo una deuda en dólares difícil de sostener para proyectos cuya viabilidad económica y impacto concreto en la vida de los jujeños eran discutibles. Mientras tanto, la infraestructura elemental en zonas turísticas quedó rezagada. La Quebrada de Humahuaca no es Dubái, pero necesita funcionar correctamente.
En turismo, la infraestructura básica no es un detalle secundario; es el corazón del sistema. Las plazas turísticas exitosas del país comprendieron estratégicamente que el turismo requiere inversión permanente en servicios esenciales. La diferencia con Jujuy es que aquí no existe un debate público sobre estos temas y pareciera que se intenta negar el problema.
El turista contemporáneo tolera menos la improvisación. Lee opiniones y decide en función de recomendaciones; su experiencia depende de toda la cadena de funcionamiento alrededor del viaje, no solo del paisaje.
Jujuy tiene potencial, pero sin infraestructura se convierte en frustración. La política priorizó proyectos de alto impacto mediático y de marketing en lugar de resolver la cuestión del agua, las rutas, la energía, los residuos y la conectividad. Esta es la problemática de fondo que hace que la actividad turística en Jujuy no sea sostenible ni capaz de generar empleo permanente a través de un desarrollo privado real.
El turismo no se construye con slogans: se construye haciendo que las cosas funcionen.

