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"Salta y Jujuy están condenadas a ser provincias ganaderas"

Así lo definió Germán Salomón, periodista especializado temas agropecuarios, quien aseguró que las condiciones climáticas de ambas provincias llevan indefectiblemente a que se dediquen a la producción ganadera.

El corresponsal del Canal Rural en la región NOA, aseguró que el campo está en descuerdo con la Ley de Abastecimiento, “por entender que todo aquello que signifique intervencionismo del Estado es en lo que vino fallando y lo que no ha dado resultado en los últimos tiempo; no sirve”.

“Incluso Luis Miguel Etcheverry como presidente de la Sociedad Rural Argentina, manifestando el desacuerdo con la ley, dijo que “toda vez que el gobierno nacional para defender el precio interno o la mesa de los argentinos ha intervenido en los mercados a nivel nacional, eso ha ido fallando y por lo tanto es de entender que este nuevo intervencionismo que hará el Estado a través de la Ley de Abastecimiento, tampoco dará resultado”.

Por esta razón, adelantó que la Sociedad Rural Argentina realizará una presentación en la Justicia, “esto se va a judicializar y los abogados de la S.R.A., ya tenían prácticamente armado el escrito que van a presentar en la Justicia  y seguramente en estas horas o en las próximas lo estarían haciendo”.

La Ley de Abastecimiento atenta contra la rentabilidad en el campo, aseguró. “Cuando se ponga en marcha, seguramente va a atentar contra los mercados y obviamente cuando empiezan a ser manejados desde el Estado se empieza a tocar la rentabilidad de los sectores y hoy los márgenes  de rentabilidad que tiene el campo son muy exiguos. Cuando uno analiza las cadenas de valor que tiene cada uno de los sistemas productivos, entre ellos la carne, debemos advertir que evidentemente en la intermediación es donde quedan  los mayores márgenes de rentabilidad y no en el productor. Por ejemplo, cuando el tomate en estos momentos se está pagando en algunos mercados de la zona alrededor de 6 pesos el kilo, a los productores no llegan a pagarle un peso, entonces toda la rentabilidad se queda en el medio. Lo mismo sucede con la carne, porque hoy el novillo se puede llegar a estar pagando alrededor de 18 o 20 pesos el kilo, y en una carnicería o en una góndola de supermercado, en promedio está en el orden de los 70 o 75 pesos”.

Según el gobierno nacional, jamás engordaron tanto las vacas en estos últimos años, haciendo un razonamiento lógico de la inversión que realizó el estado en este sector. A este planteó, Salomón destacó: “Lo cierto que esta es una visión del gobierno nacional, que lo que vino sucediendo en el campo y el avance que tuvo en los últimos tiempos es gracias a las políticas agropecuarias. Los dirigentes del campo sostienen que eso no solamente no es así, sino que es todo lo contrario. Ese avance que tuvo el campo en algunos sistemas productivos, entre ellos la ganadería,  fue por la inercia del campo y la decisión de los productores de invertir en este sector”.

Sin embargo, la Argentina perdió un gran mercado ganadero. “Argentina en los últimos 10 años, no solamente no ha ganado nada, sino que hemos perdido hacienda y perdimos de manera importante alrededor de 10 millones de cabezas; en parte por las políticas agropecuarias y en parte por las sequias que ha soportado la principal cuenca vacuna de la Argentina, que es la cuenca del Salado en la provincia de Buenos Aires y algunas provincias de la pampa húmeda. Lo que realmente manda en todo esto son los datos de la vacunación del Senasa y lo que dicen es que hoy tenemos alrededor de 54 millones de cabezas de ganado y llegamos a tener en el mejor de los casos un total de 61 millones de  cabezas, lo cual significa que hemos perdido  estos vacunos”.

Consultado sobre si es posible dedicarse a la ganadería en la zona del NOA, destacó: “Una frase que es muy contundente, de la cual estoy muy convencido y obviamente amparado en las razones técnicas y científicas de muchas personas que entienden en esta materia, es que el norte argentino, particularmente las provincias de Salta y Jujuy están condenadas a ser provincias ganaderas. Nosotros tenemos un régimen de lluvias que no es tan importante o tan significativo como lo es en otras regiones de la Argentina. En consecuencias habrá años en que vamos a tener lluvias importantes y eso significará que a los distintos sistemas productivos, particularmente la soja, al maíz y al poroto, les irá muy bien y habrá otros años que les irá mal. Lo cierto que los pronósticos extendidos para estos años, dice que vamos a tener años irregulares y hoy en día invertir en una hectárea de cultivo es muy costoso. El rendimiento que se obtiene por esas hectáreas, por lo menos en las últimas dos campañas o tres, no ha sido del todo significativo y los márgenes de rentabilidad son menores”.

Recalcó que “lo único que le asegura una cuota de rentabilidad mayor es la ganadería, porque a pesar de los precios de los últimos tiempos, la ganadería tiene perspectivas de seguir creciendo en materia de volumen de demanda y en materia de precios”.

En este sentido, esta región tendría ventajas. “Lo importante destacar es que la tierra existe en el norte argentino, los campos son aptos para la ganadería, la demanda existe, de hecho entre las provincias de Salta, Jujuy y Tucumán, solamente llegan a abastecerse en el orden del 25 o el 30% de la carne vacuna y el resto tiene que venir de otras provincias y la verdad es que es un campo importante para seguir explotando”.

El tabaco y la posibilidad de convertirse Jujuy en una provincia ganadera, pueden convivir, aseguró. “El tabaco es un sistema productivo que al ser intensivo y al desarrollarse relativamente en poca superficie (porque hay que recordar que entre Salta y Jujuy tenemos cerca de 40 mil hectáreas destinadas al tabaco), es una superficie que generalmente tiene algunas mejoras en la infraestructura y por lo general tiene riego. Entonces en esos sistemas productivos y como alternancia se pueden trabajar perfectamente las pasturas o bien particularmente el maíz, en el marco de la rotación de los cultivos o de los suelos para mejorarlos y demás. Ese maíz hoy en día hay que convertirlo en algo y la manera más directa de convertirlo es en proteína animal porque no se lo puede vender sin procesar, ni mucho menos llevarlo a los puertos porque en estos últimos tiempo, al menos en Salta o en Jujuy, se ha llegado a pagar puesto en el campo, entre 600 y 800 pesos la tonelada, cuando transportar la tonelada de maíz desde  cualquier lugar de Jujuy o de Salta al puerto de Rosario cuesta alrededor de 500 o 600 pesos. Tenemos que en el costo de la tonelada, el 60 o el 70% se lo lleva el flete y por lo tanto no se lo puede movilizar, hay que dejarlo aquí y convertirlo en algo y ese algo sería en proteína animal, ya sea aves, cerdo o vacas”.

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