Jujuy desigual: seis empresas concentran el 80% de la facturación
El dato surge del último censo industrial, presentado recientemente, y es un reflejo de la desigual distribución de los recursos en Jujuy.
La inequidad es una de las características de la economía de la provincia. Los tributos que el Gobierno local les cobra a quienes sostienen la generación de riquezas en la provincia, tienen un criterio desigual, ya que tanto los grandes emprendimientos como los pequeños, pagan en las mismas condiciones.
Así lo sostiene desde hace muchos años el reconocido economista jujeño,
Carlos Benito Aramayo, quien realizó un análisis de la última modificación de la ley que regula el pago de los impuestos en Jujuy.
“Este tema de la Ley Impositiva que han aprobado hace poco, genera un debate sobre si esta es la ley que necesita la provincia de Jujuy, teniendo en cuenta que nuestra dependencia respecto de los aportes que vienen de la Coparticipación Federal de Impuestos, es la que corresponde a la realidad, social, fiscal de la provincia de Jujuy o es algo que no modifica en nada; al contrario, en algunos aspecto agrava algunas cuestiones de inequidad”, dijo Aramayo a Canal 2.
La provincia concentra en pocas manos el volumen de producción que puede generar, según los recursos que se explotan. Sólo Seis emprendimientos acaparan casi la totalidad de la producción. Sin embargo, según el análisis del facultativo, no tributan en función de tamaña capacidad de pago, y se les aplica el mismo criterio que a cualquier pequeño emprendedor o cualquier ciudadano que paga impuesto inmobiliario por su única propiedad.
Aramayo se preguntó si el Impuesto Inmobiliario que pagan los contribuyentes de barrios como Cuyaya o Gorriti es equitativo en relación a lo que pagan los propietarios de mansiones de lujo. También cuestionó lo que paga un pequeño productor agropecuario o un horticultor, con respecto a lo que pagan grandes empresas como Ledesma, Minetti o Río Grande.
La falta de rendición de cuentas de parte de las autoridades locales es la otra arista de un Jujuy desigual. El enorme volumen de recursos que arriban a la provincia, más la recaudación local, sigue un destino desconocido para la población y abona las sospechas de corrupción.
El economista aseguró que seis empresas tienen la facturación del ochenta por ciento de lo que se produce en el sector manufacturero. “Yo quisiera saber cuánto de Ingreso Brutos dejan en la provincia. Si no se transparenta esto estamos ante un ocultamiento de la información porque no se quiere transparentar la política fiscal. Lo que hay que exigir es que de lo que se produce de riqueza en la provincia de Jujuy quede un poco más en la provincia, de manera que no seamos tan absolutamente dependientes de lo que viene de aportes que hace el Tesoro Nacional vía Coparticipación Federal”, afirmó.
Carlos Aramayo sostuvo que la corrupción “no es solamente que no se conoce a dónde van los recursos que recibe la provincia”. En 2014 se recibieron aproximadamente diez mil millones de pesos vía Coparticipación Federal de Impuestos, a los que hay que sumar otros 1400 en concepto de recaudación de tributos provinciales. Aproximadamente el sesenta por ciento de ese monto se destinó a al pago de salarios. ¿Dónde está la diferencia? se preguntó el economista y pidió que se transparente el gasto público total.

