El tope del Impuesto a las Ganancias a los trabajadores debería ser de 35 o 40 mil pesos
Según un informe del IARAF, la AFIP se quedará este año con casi el 60 % de los ingresos de los trabajadores argentinos que más ganan. El piso para el Impuesto a las Ganancias tendría que ser 35 ó 40 mil pesos, opinó el contador Guillermo Sapag.
En el informe publicado por la consultora que dirige Nadín Argañaraz se necesitaría trabajar 217 días del año (desde el 1° de En el informe publicado por la consultora que dirige Nadín Argañaraz, se indica que necesitaría trabajar 217 días del año (desde el 1° de enero hasta el 5 de agosto) para poder cumplir con el pago de todos los impuestos.
Para el año 2014 se muestra una presión fiscal sobre los trabajadores sin precedentes y en este sentido, el contador Sapag, conocedor de la materia por su paso por el Ministerio de Economía de la provincia, reconoció que el principal problema es el Impuesto a las Ganancias.
“En términos generales no sé cómo se hicieron los cálculos pero, evidentemente hay algo que corregir. Lo venimos diciendo desde hace mucho tiempo y a mi entender hay un mal asesoramiento hacia la presidenta, porque evidentemente este impuesto al salario, no es que no exista en el mundo, sí existe, pero está dirigido a salarios importantes. El tema del Impuesto a las Ganancias es otro tema, son ingresos menos gastos, un tema directo al salario, no se aumentan los topes y por lo tanto cada vez la gente aporta más” evaluó Sapag.
Actualmente por el tema de los fondos buitre se postergó la discusión, “pero esto tiene que resolverse en un plazo no mayor de un mes, porque evidentemente con el esquema de inflación que hay, estos indicadores tienen que actualizarse año a año y en la realidad tendría que ser absolutamente automático, de manera tal que no tengamos que estar discutiendo todos los años este incremento. Se podría hacer con el salario mínimo vital, o actualizar con cualquier otro elemento que les permita a los trabajadores que cuando obtienen un beneficio de una mejora salarial no vaya a Impuesto a las Ganancias”.
Fue enfático al afirmar que el mínimo hoy es 15 mil pesos y superando ese monto tiene retenciones. “Por lo tanto no estamos hablando de un neto, probablemente sea de 11 mil, no de 9 mil. El trabajador no paga impuesto provincial, salvo que tenga una propiedad, o que realice una actividad privada que no dependa del sueldo. Ganancias paga cuando supera los 15 mil brutos, que con aportes puede llegar a 12 y no 9 mil”.
Según Sapag hay muchos desafíos impositivos para el próximo gobierno. “Queda modificar algunos esquemas de la estructura impositiva, lo que significa modificar el sistema financiero, la Ley de Inversiones Financiera que vienen del proceso. Seguramente la próxima administración tendrá que rever, y entiendo yo que es uno de los mayores problemas que tiene por falta de asesoramiento respecto a este impuesto que es distorsivo cuando los sueldos son bajos”.
Según los salarios actuales y los niveles de inflación, se hace necesaria una urgente modificación de los topes. “Hoy cuando hablamos de impuestos sobre sueldos, tendríamos que hablar de 35 o 40 mil pesos en adelante. En una familia con dos hijos, 15 mil pesos es hoy un esquema prácticamente de subsistencia”.
Actualmente se impone una reforma impositiva, pero quedaría para el próximo mandato. “Estas son las cosas que no se hicieron y hay que mencionarlo. No se modificó la estructura impositiva donde el Impuesto a las Ganancias tiene que ser lo más importante, no los impuestos al consumo como el IVA. Si bien es cierto, mejoró Ganancias, aquí está la crítica, si bien el importe no es grandioso perjudica a la parte salarial gravando salarios y no realmente ganancias”.
Insistió Sapag en la modificación de los topes, destacando que “en el mundo existen estos impuestos, pero a los grandes salarios y es racional, porque si una persona por más que tenga estudio o se haya preparado, tiene un sueldo de 40 ó 50 mil pesos, es razonable que le cobren el impuesto a las ganancias”.
Finalmente, y consultado sobre si la Argentina podría quedar en default por los fondos buitre, aseguró que es imposible que eso suceda. “Yo creo que en función a todo lo que se puede decir, no es default. Primero y principal porque tenemos una estructura de deuda que es distinta a la de 200;, segundo porque el país tiene decisión de pagar; tercero porque remitió los fondos y están inmovilizados y cuarto porque el mundo lo ve distinto. Esto es alejándonos de la discusión doméstica que existe en la Argentina que en realidad si la analizamos en profundidad, el 70% está a favor de que esto suceda, y tampoco creo que ningún funcionario se animaría a firmar algo que signifique un acuerdo y tire por la borda todo lo que se reestructuró entre el 2005 y el 2010. Insisto que entre todo lo que escuché, lo más racional es que hay vida el 1° de agosto”.

