Economía | Economía |

El peor resultado para la Argentina

La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó hoy el pedido de apelación del Gobierno nacional en el caso de los fondos buitre.

De esta manera, la Argentina ahora deberá enfrentar pagos por US$ 1.300 millones a esos bonistas.

La Argentina puede recurrir la decisión y pedir una "reconsideración" (rehearing) del caso. Pero casi siempre son denegados. En los hechos, si esos recursos son denegados, la apelación termina y queda firme el fallo favorable a los holdouts.


Con este fallo, ahora se abre un importante peligro de que nuestro  país caiga en default técnico.


El próximo paso será que el expediente vuelva al juez estadounidense Thomas Griesa, quien había ordenado pagar la deuda total con dos fondos que no entraron en el canje.

Era el peor escenario y acaba de ocurrir. Lo mismo pasó con el segundo caso que tenía la Argentina en la Corte, el llamado Discovery. La decisión va en contra de lo que esperaba el gobierno de Cristina Kirchner.


La Corte llegó a esta instancia con tres opciones posibles sobre la mesa. Tomar el expediente, rechazarlo o postergar la decisión. El Gobierno y los mercados apostaban por esta última.


Tanto la Casa Rosada como la oposición esperaban un desenlace favorable. La expectativa coincidente se centraba en que la Corte postergaría la adopción de un criterio hasta conocer, primero, la opinión del gobierno de los Estados Unidos.


Un pedido de opinión de ese tipo significa en los hechos que el expediente se paraliza hasta que esa exposición se presente. En términos procesales, significa una demora de por lo menos seis meses en la tramitación del caso.


Este fallo implica la posibilidad de que otros fondos que aún no habían abierto casos contra la Argentina vayan a la Justicia de los Estados Unidos para pedir el pago total de la deuda que entró en los canjes de 2005 y 2010.


El caso por la deuda en default era uno de los frentes externos que le quedaban abiertos a la Argentina para normalizar sus relaciones con el mundo financiero luego del pago a Repsol y el acuerdo con el Club de París. Ayer, durante su discurso en la cumbre del G77, la presidente Cristina Kirchner había pedido un pronunciamiento de sus pares ya que el caso pone en "peligro" a "todo el sistema económico internacional".


Sucede que otros países del mundo utilizaron mecanismos similares al de la Argentina para reestructurar su deuda y ahora el antecedente jurídico podría convertirse en un obstáculo para sus intereses financieros. De hecho, la Argentina había obtenido en los últimos meses pronunciamientos públicos a favor de su postura de distintos gobiernos del mundo, entre ellos el de los Estados Unidos.

Temas

Dejá tu comentario