“El fallo de la Corte Suprema tiene consecuencias graves para la Argentina”
El reconocido economista jujeño Carlos Aramayo se refirió así al fallo de que avala la decisión del juez Griesa a continuar con la aplicación del fallo dispuesto en febrero de 2012 en favor de los fondos buitre.
En el Ministerio de Economía los funcionarios tenían caras demudadas y no alcanzaban ni a preguntarse por qué la Corte Suprema de EE.UU. había decidido darle la razón al juez Griesa, que era dárselas a los bonistas que no entraron a los canjes de deuda y litigaron contra el país.
Dentro del Gobierno apostaban que la Corte iba a desairar a la justicia neoyorquina para avalar a la Argentina.
El fallo de ayer abre muchos interrogantes, pero cierra uno: Olivos no puede ahora culpar al gobierno de Obama ni a la oposición local por no haberlo defendido. La equivocada estrategia que llevó adelante el Gobierno no tiene otro responsable que la autoridad política del país, que sólo en el último tiempo, y por consejo de un nuevo abogado, entendió que debía anticipar que acataría el fallo, fuese cual fuese.
La decisión de la Corte implica un golpe a la política de acercamiento a los mercados, lo reconoció anoche la Presidenta, que se tradujo en arreglos y pagos para cumplir con juicios que ganaron las empresas en el tribunal del Banco Mundial, para pagarle a Repsol por YPF y al Club de París.
En este sentido, el reconocido economista jujeño, Carlos Aramayo, explicó a Radio 2 las consecuencias de este fallo de la Corte Suprema de los EE.UU. señalando que “esto tiene consecuencias graves según como sea la conducta que adopte el Gobierno finalmente, en lo que tenemos que decir se ha dado el peor escenario desde el punto de vista de los intereses del país con esta resolución de la Corte Suprema porque los jueces en estados Unidos no le dieron importancia a la opinión del propio Presidente de los Estados Unidos, la del Fondo Monetario y la de otros sectores de Europa que ven correr un peligro, que es que la Argentina entre en un default mucho más grande que puede significar los 1.330 millones que se les debe a los buitres estadounidenses”.
“Para tener una idea, hoy mismo (por ayer) después de conocer la noticia cayeron las acciones de YPF en Wall Street en un 12%, las acciones de otras empresas argentinas también han caído en un porcentaje aproximado a éste, el riesgo país ha subido en un 11% y estamos en unos 827 puntos básicos, es decir el país es menos confiable desde el punto de vista de quienes ven las posibilidades de inversión en la Argentina, es decir una noticia bastante grave para los intereses nacionales”, sostuvo.
Además, Aramayo puntualizó que “esto significa que si se llegara a aplicar el pari passu antes de fines del 2014, se convertiría automáticamente lo que pretenden los que ya han cobrado que se les pague según se les va a pagar a los buitres y se acrecentaría la deuda en 70.000 millones de dólares. Por lo tanto me parece que el Gobierno va a negociar una cláusula a partir de ahora y pagar a partir de 2015”.
“Pero además están los tenedores de deuda que no entraron al canje, que son buitres que todavía andan dando vueltas por Europa, por Japón e inclusive por la propia América del Sur. Ellos pretenden aproximadamente 18.000 millones de dólares, al margen de estos 1.330 millones que se está tratando de ver si se paga o no este año a los que habían presentado juicio en EE.UU.”, finalizó.

