Los enviados especiales del presidente Donald Trump, Jared Kushner y Steve Witkoff, mantuvieron primero una reunión con Vladímir Putin en Moscú y, un día después, viajaron a Kiev para encontrarse con Volodímir Zelenski y representantes europeos.
La agenda permitió mantener abiertos los canales de diálogo, pero no hubo anuncios sobre una fórmula de paz ni un acercamiento público entre Moscú y Kiev.
El donbás sigue siendo el principal obstáculo
Uno de los puntos más complejos continúa siendo el Donbás, territorio del este de Ucrania que Rusia controla en gran parte y cuya soberanía reclama en su totalidad.
Durante las conversaciones, Zelenski evitó dar detalles sobre posibles alternativas para resolver la disputa territorial. Tampoco hubo definiciones sobre cuándo podría alcanzarse un eventual acuerdo de paz.
Kushner, por su parte, señaló que las negociaciones pueden avanzar rápidamente o prolongarse durante meses y consideró que la única manera de acercar posiciones es mantener reuniones constantes.
Estados Unidos busca mantener el diálogo
La visita de los enviados estadounidenses tuvo como objetivo recoger las posiciones de ambas partes y mantener activo el proceso diplomático.
El único entendimiento concreto anunciado en Kiev fue la decisión de Ucrania, Estados Unidos, Alemania, Francia y Reino Unido de volver a reunirse en las próximas semanas para analizar nuevas alternativas que permitan avanzar en las negociaciones.
Por ahora, no se anunció una nueva reunión directa entre delegaciones rusas y ucranianas.
Mientras tanto, Ucrania pide más defensa aérea
Mientras la diplomacia sigue estancada, la guerra continúa. Zelenski aseguró que Estados Unidos y países europeos se comprometieron a reforzar la defensa aérea ucraniana ante los ataques con misiles y drones.
Kiev también busca apoyo para proteger su infraestructura energética y aumentar el suministro de gas natural licuado de origen estadounidense de cara al próximo invierno.
El presidente ucraniano advirtió además sobre nuevas tácticas rusas y el uso de drones más difíciles de interceptar.
Un proceso abierto, pero sin acuerdo cercano
Las reuniones de los enviados de Trump permitieron mantener el contacto entre Washington, Moscú y Kiev, pero no produjeron cambios significativos en las posiciones de las partes.
El conflicto territorial, las exigencias rusas y las necesidades de seguridad de Ucrania siguen siendo algunos de los principales obstáculos para alcanzar una solución.
La diplomacia continúa activa, pero la guerra entre Rusia y Ucrania sigue sin una salida clara. Washington intenta sostener las conversaciones entre las partes, mientras los principales puntos de conflicto permanecen sin resolución.