Destacadas | Destacadas |

"Un correntinito vive gracias a otro correntinito”, dijo la mamá de Renzo

Renzo Antonelli fue trasplantado de corazón, ayer en el Hospital Garrahan, de Buenos Aires. Belén Ramos, mamá del pequeño de dos años, agradeció “este inmenso gesto de solidaridad”.

(Télam)

El trasplante de Renzo fue uno de los temas del fin de semana en las redes sociales, evidencia de que miles de personas estaban pendientes de la suerte de este niño correntino, que desde octubre pasado vivía con el auxilio de un corazón artificial.

La situación dio un vuelco el sábado por la noche, cuando el abuelo materno, Jorge Ramos, anunció a través de Facebook que había un órgano donado que podría servir para el pequeño paciente.

Los especialistas del Garrahan determinaron que el órgano era apto para este caso y se inmediato se dispuso la operación, que comenzó cerca de las 22 del sábado.

El niño estaba desde octubre en la lista de espera del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai).

La madre del pequeño dijo a Télam que se siente feliz, aunque admitió "un doble sentimiento" porque una familia perdió a un ser querido”, en referencia a la familia del donante.

"Un correntinito vive gracias a otro correntinito”, dijo la mujer agradeció especialmente “este inmenso gesto de solidaridad que tuvieron en medio del dolor”.

En relación a la salud del chiquito, la mamá explicó que “ahora  hay que esperar la evolución. Confío plenamente en los médicos". Horas después del trasplante, los papás pudieron ver a su hijo, “pero ahora no queremos molestar; vamos a controlar la ansiedad porque queremos dejar trabajar a los médicos. Voy a tener toda la vida para estar con él”, expresó.

La mamá de Renzo dijo que junto con su marido, Haroldo Antonelli, van "a seguir luchando por la donación de órganos, generando conciencia porque hay 7.000 argentinos que esperan un trasplante”.

Por su parte, Jorge Ramos, abuelo de Renzo, también agradeció la actuación de los médicos y la “colaboración y acompañamiento de mucha gente entre ellos, del intendente Carlos “Camau” Espínola (PJ), que nos anunció que construirá una casa para la familia de Renzo”.

Los primeros años de vida del niño transcurrieron entre el Instituto de Cardiología de Corrientes y el hospital Garrahan.

En Corrientes, Belén trabajaba en un restaurante y Haroldo arreglaba aparatos electrónicos, ocupaciones que debieron abandonar cuando la familia se trasladó a Buenos Aires para internar a Renzo en el hospital pediátrico nacional.

En noviembre, Renzo tuvo un accidente cerebro vascular que le inhabilitó temporalmente la vista y el oído, y le paralizó la mitad del cuerpo.

La enfermedad cardíaca le impide el normal desarrollo del miocardio, por lo que el músculo cardíaco no tiene fuerza para bombear sangre y oxigenar el resto del cuerpo.

Temas

Dejá tu comentario