Recuerdan a San Martín
Autoridades policiales, militares, de agrupaciones gauchas y público, dieron inicio esta mañana a los actos en homenaje al 161° aniversario del fallecimiento del General José de San Martín.
Con los acordes de “Aurora”, se izó la bandera al pie del monumento al Libertador en el Parque San Martín de nuestra ciudad. El resto de los actos se realizarán en horas de la tarde.
Durante toda la jornada, permanecerá en el lugar una guardia de honor a cargo de personal del Regimiento 20 de ejército, Cazadores de Montaña.
La conmemoración continuará por la tarde, cuando a partir de las 14:15, se concentrarán los abanderados escolares, militares, Fuerza de Seguridad y Gauchos.
Para las 14:30 está prevista la recepción de las Autoridades e Invitados Especiales, para a las 14:50 se proceda a la colocación de la Bandera Nacional a Media Asta.
A las 15, hora en que el Libertador de América pasó a la Inmortalidad, habrá un toque de silencio, salva de 21 bombas, doblar de campanas y colocación de ofrendas florales. Luego, se entonará el Himno Nacional Argentino, a cargo de la Banda Militar.
Finalmente a las 18, en el Parque San Martín, se cumplirá con la ceremonia de arriar la Bandera Nacional, a cargo de la Policía de la Provincia y Policía Federal Argentina.
El Testamento y muerte del Padre de la Patria
José Francisco de San Martín fechó su testamento ológrafo en París el 23 de enero de 1844, dejando como única heredera a su hija Mercedes de San Martín, casada con Mariano Balcarce que ejercía como embajador argentino en París.
Entre sus cláusulas establecía:
- Que Mercedes otorgue a su tía María Elena una pensión hasta su fallecimiento.
- Que a la muerte de María Elena le otorgue una pensión a la hija de ésta, Petronila.
- Que su sable corvo favorito, el de las batallas de Chacabuco y Maipú, fuera entregado al gobernador porteño
- Juan Manuel de Rosas, «como una prueba de la satisfacción que, como argentino, he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla».
- Prohibió la realización de funerales y de acompañamientos hasta el cementerio, «pero sí desearía que mi corazón fuese sepultado en Buenos Aires».
En marzo de 1848, al estallar la revolución de ese año en París, se traslada a la ciudad costera de Boulogne-sur-Mer, estableciéndose en una habitación alquilada.
Allí falleció a la edad de 72 años, a las tres de la tarde del 17 de agosto de 1850, en compañía de su hija Mercedes y de su yerno.
Según cuenta la leyenda, el reloj de la casa dejó de funcionar a esa hora y aún sigue marcando las 3 en punto.

