Siete meses sin atender a los comedores
Tal como sostienen los referentes de organizaciones sociales, la situación de los sectores más vulnerables “es insostenible”.
Según se supo, esa precariedad se trasladó a comedores y merenderos: lugares de asistencia que, por la crisis, empezaron a cerrar sus puertas.
Aunque desde hace semanas venían haciendo un gran esfuerzo para todavía dar un plato de comida o una taza de leche a cientos de personas (niños, ancianos y, en algunos casos, familias enteras) que asisten a estos lugares de contención, por la falta de insumos tuvieron que cerrar.
“No podíamos ya dar cosas a medias, mate sin azúcar, una porción muy chica de pan o en algunos merenderos directamente sin pan, entonces definimos que había que cerrarlos”, lamentó Alfaro.
Varias organizaciones sociales en este último tiempo realizaron marchas por la ciudad e incluso llegaron a manifestarse en las puertas del Ministerio de Desarrollo Humano, pero no obtuvieron ninguna respuesta ya que -como dijeron- la ministra Natalia Sarapura "no estaba trabajando”.
Dado que Sarapura “brilla por su ausencia”, las organizaciones consideran que el gobierno no muestra ninguna voluntad de diálogo con los sectores más vulnerables y por ello “no hace caso al pedido de emergencia alimentaria”.
Sobre este punto, tanto desde el espacio al que pertenecen Alfaro y Surita, como desde Barrios de Pie, se viene insistiendo con tal demanda.
Los referentes coinciden: en un momento recesivo y de aguda crisis, el gobierno no los recibe ni abre los canales de diálogo. Aunque por el momento no anunciaron medidas de fuerza, esperan que los gobernantes “recapaciten” y dejen “la sordera y la soberbia en este cuadro social que es insostenible”.