Salcedo le dio la victoria al Bicho
En La Paternal, el local le ganó a Arsenal por 2-1 con dos goles del delantero. La visita se había puesto en ventaja por un tanto de Adrián González, pero el Bicho lo dio vuelta con el doblete del paraguayo.
Era un encuentro destinado a un empate para olvidar pronto. Pero de repente, en el suspiro final, en ese último retazo, apareció un gol memorable de Santiago Salcedo para establecer el 2-1 de Argentinos sobre Arsenal. Y así, ese encuentro destinado al rincón de las cosas en desuso terminó siendo motivo de recuerdo por ese instante mágico que aconteció cuando ya nadie esperaba nada.
Era previsible, de algún modo: jugaban por poco, por casi nada. Por un lado, este Arsenal ya clasificado a la Libertadores que ahora aspira a superar a Godoy Cruz en la tabla general para no pasar por la ronda previa de la Copa; por el otro, este Argentinos que sólo pretende alimentar su promedio para la próxima temporada. Y entre ellos -buscadores de objetivos módicos- construyeron ese primer tiempo de rispideces, de presión para recuperar y de espacios recortados para jugar. Entonces, sucedió lo previsible: un partido con escasos detalles para el aplauso. Apenas un puñadito de destacados rendimientos individuales en el marco de un desarrollo sin atractivos: un Germán Basualdo que se desató en este Apertura y se anima más a jugar que a raspar como siempre; un Mauro Obolo que juego solo y aislado y resuelve casi siempre bien ante la adversidad; y un Salcedo capaz de regresar a mostrar esa versión que lo llevó al seleccionado paraguayo.
Los goles fueron retratos de los equipos: el primero, el de Arsenal, fue la consecuencia de una pelota detenida impecablemente ejecutada por Adrián González. El segundo, el de Argentinos, fue un estupendo contraataque: jugada rápida, pelotazo a la izquierda, centro a un toque de Nicolás Berardo y cabezazo implacable de Salcedo. Una muestra típica de la Premier League bajo el cielo de La Paternal.
Ya en el segundo tiempo, Argentinos -con el ingreso del pibe Gaspar Iñiguez- manejó mejor la pelota, creció en su volumen de juego y se acercó más. Pero la roja para Federico Pistone modificó el escenario. Y Arsenal estuvo cerca de abrazar la victoria. A su manera, intentó sin desesperarse. Pero se chocó contra un imprevisto: el árbitro Germán Delfino le anuló mal un gol a Emilio Zelaya (por una supuesta mano antes de la definición).
Pero había un capítulo más en el partido, el último, ese del epílogo: cuando no quedaba nada de tiempo, cuando no quedaban reservas físicas, apareció el as que tenía el mazo de Argentinos. Salcedo, con un derechazo de lujo, convirtió lo único que podía cambiar la amarga sensación de un partido pobre: ese golazo que todavía aplauden en el Diego Maradona.
Temas
Te puede interesar
- DEPORTE ADAPTADO
- orgullo jujeño
- FORTALECIMIENTO

