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Colón venció a Rafaela

El Bichi Fuertes le devolvió la alegría al Cementerio de los Elefantes. El hombre récord, con 286 presencias, convirtió el gol de la victoria ante Atlético de Rafaela y sigue alimentando la leyenda.

Antes del partido los dirigentes de Colón homenajearon al Bichi Fuertes por batir el récord de presencias vistiendo la camiseta del Sabalero.

El eterno goleador cumplió una vez más ya que fue el autor del 1 a 0 con el que su equipo le ganó a Atlético Rafaela.

Colón no ganaba jugando de local desde la secta fecha, en la que derrotó 3 a 1 San Lorenzo. Al equipo de Sciacqua le venía costando más de local que de visitante.

Con la presencia de la nueva imagen de la Virgen de Guadalupe en la tribuna a la que fue devuelta, después de tanta polémica, el Bichi Fuertes le devolvió la alegría al Cementerio de los Elefantes.

El comienzo del partido fue luchado, ninguno dominaba y chocaban en el medio. En un campo de  juego en malas condiciones, porque estaba seco y desparejo, no pasaba nada.

Ninguno lograba prevalecer y dividían el juego permanentemente. Nada por aquí, nada por allá. No arriesgaban y no se lastimaban. Colón y Rafaela aburrían ante un buen marco de público. No se hicieron daño en los primeros 45 minutos.

El medio de Colón no anduvo y los intentos de Higuaín y el Bichi en ataque fracasaron ante la férrea defensa de la Crema. Y, cuando los locales se repetían y perdían la paciencia, apareció Esteban Fuertes.

El Bichi entró por izquierda a los 27 minutos, se acomodó para su perfil derecho y con una exquisita definición puso la pelota contra el palo izquierdo de Sara. Tenía que ser él, cuando no.

De ahí en más todo fue de los locales que podrían haber aumentado la diferencia con un par de contragolpes, mostrando una actitud muy diferente a la del primer tiempo.

A los 34’ del segundo tiempo llegó el otro gran momento de la noche, Fuertes se fue reemplazado y recibió una gran ovación: récord de presencias y un gol para seguir alimentando la leyenda. Nadie hizo más que él en el Sabalero.

La cara opuesta fue la de quien ingresó por él porque el Chino Garcé volvió a jugar para Colón luego de un largo tiempo pero fue silbado cada vez que tocó la pelota. Con esta victoria Colón se reencontró con su gente y se quedó con una merecida victoria.

Fuente: Diario Olé

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