Jujuy | DELINCUENCIA

En primera persona, el relato de un trabajador víctima de la delincuencia en Jujuy

Un cadete fue asaltado y sus declaraciones son un ejemplo claro de la falta de gestión, inversión y planificación del Ministerio de Seguridad.
  • Roberto es un cadete que fue asaltado mientras trabajaba.
  • Su testimonio sirve como demostración de las falencias de las autoridades encargadas de la seguridad en Jujuy.
  • “Todos los días pasa algo, antes no era así pero últimamente se ve que sí”.

Entre Perico y Monterrico, los vecinos de Pozo de las Avispas viven atormentados por dos familias de delincuentes; en asentamiento Aeroclub, los vendedores de drogas amenazan a quienes viven allí y se animan a denunciarlos; en barrio Ciudad de Nieva los residentes tienen que crear patrullas para cuidar el barrio; en Santo Domingo, la falta de iluminación propicia la delincuencia.

Estos casos son solo algunos de los que diariamente hablan de la inacción, el desinterés, la desidia y la falta de planificación del Ministerio de Seguridad, que parece dejar abandonados a todos los jujeños.

La sensación de desprotección, abandono y soledad que sienten quienes viven en nuestra provincia se describen a la perfección en las palabras de Roberto, cadete que fue asaltado mientras trabajaba, el último domingo en horas de la noche:

“Me pidieron trabajar el domingo porque no tenían al otro cadete. Fui hasta el barrio detrás de un supermercado nuevo a entregar el último pedido, y regresando me sorprendieron en el puente cerca de un supermercado en zona sur. Debajo del puente me cerró el paso un automóvil, descendieron dos individuos que no vi porque tenían capucha y esa parte del puente estaba oscura. Me pusieron algo en el cuello y en la parte trasera de la cintura, me sacaron la billetera y lo recaudado de la noche que estaba volviendo para rendir y retirarme a descansar”.

Tuve la suerte de que en ese momento justo apareció un vehículo por el lado de la colectora de Ruta 9, del lado del norte, y se percató de lo que sucedía y se acercó a socorrerme. Encendió las luces altas, los asaltantes se asustaron, subieron al automóvil y se fueron por Ruta 9. Quise seguirlos y alcanzarlos pero no pude.

Hice la denuncia pero luego de la persecución no volví al lugar donde me asaltaron y no tuve contacto con la persona que me socorrió. Es la segunda vez que me pasa, la primera fue en Buenos Aires. De noche se ve de todo, depende del barrio por donde uno circule.

Todos los días pasa algo; antes no era pero últimamente se está viendo que si no pasa en un barrio pasa en otro. Hay barrios a las que directamente no se puede entrar de noche".

En primera persona, el relato de un trabajador que fue víctima de la delincuencia