El recuerdo del poeta Manuel Castilla
Manuel Castilla falleció en Salta, un 19 de julio de 1980. Fue poeta, músico, periodista, titiritero y bibliotecario.
MANUEL CASTILLA

Celebrar el recuerdo de un poeta salteño como Manuel Castilla es celebrar la literatura de Jujuy, a nuestros poetas tan unidos a él por su voz, sus temas y su canto.
En el noroeste, en la década del 40, el sentido de la tierra, contexto vital que nos determina, identifica y construye, surgió “la literatura de la tierra”, tanto por sus características estéticas como por sus intenciones sociales. Abarcó toda latinoamérica con el propósito de dar testimonio del hombre en su paisaje. En ese momento, surge en Tucumán el grupo La Carpa con una propuesta regional que abarcó el NOA. Se difunde la poesía de Manuel Castilla que pertenecía a este grupo junto a otros, entre ellos, Raúl Galán, el jujeño. La Carpa se funda con el propósito de celebrar el paisaje, la naturaleza primordial, y dar el testimonio del hombre en la región. Esta reflexión incluyó a músicos, poetas, plásticos, pensadores y propició el auge de las artesanías y del folklore.
Cuando leemos La poesía de Castilla valoramos su vuelo poético ligado al paisaje y al hombre. Tiene fuertes influencias de la llamada «poesía del Pacífico», donde convergen la copla castiza con la poética de hombres como Vallejo, Pablo de Rokha, Nicomedes Santa Cruz y Pablo Neruda, entre otros.
La vida trashumante de Castilla lo llevó no sólo por el NOA sino también por Bolivia y de allí su poesía sobre las distintas regiones, sus hombres, sus vidas y preocupaciones que van más allá de los límites geográficos. En Bolivia conoció la dura vida de los mineros, de sus angustias y temores que se poetizaron en el libro Copajira de 1942.
Efectivamente, la literatura de Castilla fue la primera en introducir la poesía social en ese ámbito.
Manuel Castilla tuvo una rica personalidad. Había desempeñado variados oficios para vivir y construir su obra. Desde cadete, pasando por corrector de pruebas, periodista del diario El intransigente durante 35 años, además de colaborar con otros periódicos de distribución nacional. Titiritero ambulante por la Argentina, Bolivia y Perú junto a los pintores Pedro Diego Raspa y Carlos Luis García Bes. En los últimos años ejercía la dirección de la Biblioteca Provincial Victorino de la Plaza”. (Jorge Brega, Apuntes sobre Manuel J. Castilla). Había nacido en Cerrillos el 14 de agosto de 1918.
Yo lo conocí en el entierro de Raúl Martín Galán, quien fuera mi profesor. En esa oportunidad Manuel Castilla le dedicó un elegíaco y bello poema: “Requiem por Raúl Galán”. Su voz, sus palabras, quedaron grabadas en mí.
Maravilloso homenaje de un poeta salteño a un querido y valioso jujeño. La amistad, hasta el último día.
Susana Quiroga


