Cuba volvió a quedar sin electricidad este martes al sufrir su tercer apagón nacional en menos de diez días, en medio del bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos y la decadencia de su sistema energético.
La “desconexión total del SEN” (Sistema Eléctrico Nacional) que afecta a los 9,6 millones de habitantes del país se produjo a las 11:05 locales (15:05 GMT), según la empresa eléctrica UNE.
Es el tercer apagón nacional desde comienzos de julio y el quinto desde que comenzó el año.
Las causas del nuevo apagón
Las autoridades precisaron que la desconexión se produjo por una “oscilación” del sistema, debido a la repentina salida de una central termoeléctrica, lo que provocó un desequilibrio “brusco” entre la generación y la demanda de electricidad.
Los dos cortes generalizados anteriores ocurrieron la semana pasada, y en ambos casos la compañía eléctrica tardó más de 24 horas para restablecer el servicio en toda la isla. Sin embargo, los cortes continuaron en los días siguientes debido a la baja producción de electricidad.
Durante las últimas semanas, los apagones superaron las 30 horas consecutivas en La Habana, mientras que el interior del país pueden prolongarse por varias jornadas.
En los barrios más afectados, los residentes expresan regularmente su exasperación prendiendo fuego a la basura que se acumulan en la calle o golpeando cacerolas, muchas veces desde el interior de sus casas.
Red muy vulnerable
Afectado por una grave crisis económica durante los últimos cinco años, el país sufre regularmente cortes de energía generalizados o parciales debido a la infraestructura obsoleta y la escasez de combustible.
La situación empeoró desde que Washington impuso a Cuba en enero un bloqueo petrolero que dificulta el suministro de combustible a las centrales eléctricas y a los generadores de respaldo que generalmente emplean diésel importado.
Esos motores sirven de complemento a las siete centrales térmicas que representan el pilar del sistema eléctrico del país, con más de 40 años de explotación.
Estas centrales sufren constantes averías o deben ser detenidas para mantenimientos.

