Sobre todo, seguramente muy por encima de algún incremento que pudiera haber tenido las vulneraciones de jefes y jefas de hogar, de las familias que están en estos barrios. Son jefes de hogar que tienen trabajos informales y, si en algún caso están registrados, están en el límite del salario mínimo”.
Embed - Por la crisis, la gente se endeuda cada vez más para llegar a fin de mes
Asimismo, dijo que “hubo recorte de algunos “Potenciar Trabajo” que, supuestamente con cruce de información, les permite saber que no les corresponde. Probablemente haya casos de esas características, de gente que consiguió trabajo en el proceso desde que empezó a cobrar el Potenciar Trabajo. Probablemente consiguió trabajo en blanco. Entonces, en ese contexto, de acuerdo a la reglamentación de los Potenciar no les corresponde, pero en líneas generales, en lo que hace a asignación universal o Tarjeta Alimentar, siguen cobrando los mismos beneficiarios”.
Por otro lado, Rudnik dijo que “las familias que ya venían con situaciones complicadas obviamente su escenario se agravó. Lo que sucede en los barrios es que tienen que recurrir al endeudamiento para poder completar el mes comprando lo indispensable. No llegan a fin de mes para solventar los alimentos mínimos, entonces, tienen que recurrir a algún tipo de endeudamiento. No cuentan con tarjetas de crédito en los barrios, en los negocios a lo sumo tienen la posibilidad de usar tarjeta de débito, de programas sociales. El endeudamiento al que tienen que recurrir es con el prestamista del barrio, el usurero que circula, y son préstamos de unos días con intereses muy altos, lo que significa que, cuando van a cobrar la asignación, su Potenciar, su Tarjeta Alimentar, el recurso que cobran es para pagar la deuda”.
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