Dichas cifras motivaron que Alemania declare a su vecino del suroeste como “zona de alta incidencia por Coronavirus” requiriendo pruebas negativas de PCR.
Dentro del territorio francés, las autoridades decidieron “reforzar a partir de este fin de semana los controles en estaciones de trenes, aeropuertos y carreteras para vigilar que se respetan las restricciones sanitarias y las medidas de seguridad”.
Según medios locales, el gabinete de Macron considera “crítica” la situación; tomando en cuenta los registros epidemiológicos recientes, la tercera ola de Coronavirus sumada al ingreso de la variante británica presentaría un escenario aún más complejo.
Las nuevas definiciones se suman a la restricción perimetral de 10km (alrededor del domicilio) que se viene empleando en 19 departamentos y los comercios no esenciales cerrados.