Macri, combativo, en su momento más difícil
El presidente pasó sobresaltos y tuvo que sobreponerse a los abucheos durante el discurso de apertura del año legislativo; reconoció la crisis, anunció un aumento en la AUH y se aferró a la idea de la necesidad de realizar cambios estructurales, que demandan un sacrificio que merecerá la pena.
En su hora más difícil, con índices de popularidad muy bajos a meses de las elecciones, el presidente Mauricio Macri debió concurrir a un escenario hostil en el Congreso de la Nación, para inaugurar un nuevo período legislativo.
Allí debió soportar abucheos, reproches e insultos por parte de la oposición durante los 59 minutos que duró su alocución.
El presidente reconoció los problemas económicos que atraviesa el país, pero defendió su gestión al sostener que había errores macroeconómicos omitidos durante 70 años que su gobierno se animó a enfrentar.
Ese fue el sentido que guio el discurso del presidente. “Reformulamos programas sociales: el 86% de las personas que reciben un plan estudian o se capacitan para tener herramientas para un trabajo”, dijo en la misma línea.
Luego alentó a “que los emprendedores coloquen sus productos en el mundo, necesitamos más fábricas, pymes que produzcan y generen la economía del conocimiento, necesitamos más productores que importen por primera vez, emprendedores que lleguen con sus productos a más mercados”.
En medio de gritos constantes, brindó indicadores de crecimiento en materia de infraestructura. “Hay 2800 kilómetros de autopistas construidas y en construcción, 20 mil kilómetros de rutas pavimentadas. Es lo mismo que se había hecho en 65 años”, se defendió y agregó que hoy la obra pública “cuesta un 40% menos en licitaciones transparentes”, en alusión a la corrupción que se le endilga a sus antecesores en la Casa Rosada.
También realizó un anuncio relacionado con la crisis: el incremento en la asignación universal por hijo del 46%.
Entre cifras y datos positivos conseguidos por su gestión, el presidente se aferró a la idea de que debió enfrentar cambios estructurales que no se habían realizado durante 70 años. “Ya no hay parches, estamos cambiando en serio”, repitió.
Dijo que el mundo cree en ese cambio, y señaló el éxito en la organización de la cumbre del G20 como ejemplo de ello.
La oposición por momentos interrumpió el mensaje del presidente con repudio generalizado, disconformes con lo que el mandatario afirmaba.
El histórico dirigente kirchnerista Agustín Rossi fue de los más enfocados por la transmisión oficial de la cadena nacional.

